En una comida especial, a la hora de servir un plato elaborado a base de carne roja, esta tiene una bebida aliada: el vino tinto. Y si de carne blanca se trata, ya sea de aves o de mariscos, es el vino blanco.

“La elección de marca del vino es al gusto de cada comensal y del bolsillo de este, ya que hay vinos más secos que otros y otros con un toque dulce; unos caros y otros de bajo costo”, expresó Guillermo Benítez Mena, sub chef de Hotel Terraza.

“No te preocupes demasiado de si tu elección es la más acertada o no, ya que casi todas las personas tienen sus propias ideas sobre qué tipo de vino es el más adecuado para cada comida”, agregó.

Según el experto, el plato que ha sido cocinado, guisado o flambeado con vino debe servirse con el mismo vino que ha sido utilizado para cocinarlo, ya sea tinto o blanco.

Con el menú listo para tu banquete, el siguiente paso para un día especial e inolvidable es elegir el vino adecuado para acompañar los platos de carne, para ello te damos las siguientes opciones.

Vinos blancos secos, con sabor a frutas, espumosos y añejos son acompañantes perfectos para los mariscos crudos o cocidos, ensaladas a base de mariscos y pescados al horno, al vapor o fritos.

Vinos blancos aromáticos, secos, dulces, espumosos y añejos, como el Chardonnay, son especiales para servirlos acompañados de carne de ave preparada de diferentes maneras.

Vinos tintos secos o añejos, como el Cabernet Sauvignon, son ideales para acompañar carnes rojas en diferentes preparaciones, así como el cerdo preparado en salsa y a la parrilla.

Cuanto más fuerte sea el vino con el que se preparó la salsa de cualquier carne, más fuerte debe ser el vino a degustar. Es por eso que la carne de ternera debe acompañarse de vinos tintos ligeros o rosados, incluso en algunos casos de vinos blancos secos. Pero una carne sanguinolenta o una carne en salsa requiere vinos tintos más suaves.