Son las 5 de la mañana, hora en que deberías despegarte de las sábanas, despojarte de tu pijama por tu ropa sport, tenis y salir a correr, nadar, en fin, a practicar cualquier actividad física. Pero cuando suena la alarma de tu despertador ¡qué tortura! Dices: “Voy mañana mejor”. Te acomodas de nuevo en tu camita y a seguir durmiendo. El siguiente día se repite la historia. Y así, de manera sucesiva, se te van pasando los días.

Esa negligencia o falta de disposición para hacer las cosas es la pereza, el gran mal que no te permite que combatas esos rollitos de tu panza o esa flacidez de tu cuerpo. Por más que quisieras lucir con una esbelta figura, tu falta de ganas de ejercitarte te lo impiden.

 Tienes que tomar en cuenta que por muy llena de placeres que esté la vida, que sientas rico dormir en la madrugada, no debes perder ese tiempo valioso, Mucho menos si durante el resto del día pasas dedicada al trabajo, atada a una silla y por la noche entretenida viendo televisión.

Expertos aconsejan que la mejor hora para hacer ejercicio es por la mañana, de 6 a 9 (ver nota secundaria). Por eso, es importante que te empeñes desde temprano en practicarlo. Si estás bajo los efectos de la pereza existen varios remedios muy útiles para combatir este mal tan limitante. Ponlos en marcha. Mucha disposición, esfuerzo y ánimo es lo que necesitarás.

 No es nada fácil combatirla, sobre todo para quien tiene poca fuerza de voluntad. Pero es importante que realices actividades que resulten mucho más beneficiosas para tu vida que estar sentada o acostada sin hacer nada. El sitio web Spainfitness.com menciona un punto importante al respecto. Explica qué es la motivación, tanto desde el punto de vista personal como del grupo de personas que se encuentra al alrededor, que te ayudará en gran medida para lograrlo.

“La motivación es darse ánimo de realizar algo y pensar las ventajas que aportaría dejando atrás la pereza. Es decirse a uno mismo lo bueno que te ofrecen actividades como salir a la calle y buscar algo donde uno se pueda distraer, como un deporte sano donde se ejercitará el cuerpo y se pasarán momentos alegres”, reflexiona el espacio.

Otro factor importante en relación con combatir la pereza por medio de la motivación es que cuentes con personas alegres y animadas que cambien la perspectiva de la vida y despierten los deseos de actuar, aprovechando el tiempo y la energía que se tiene para gozar de los muchos placeres de la vida. Si un amigo o una amiga te motiva a correr, a caminar, a mantenerte activa, aprovecha, es un buen imán al que hay que pegársele.

 

Otro remedio –y quizá el más importante del que hace mención el sitio– es que te autoanalices, que pienses en todo aquello que tiene que ver con este mal de la pereza; que pienses en todas aquellas cosas que se pueden estar dejando de hacer por el mero hecho de tener desgano, de pensar que el tiempo valioso que nunca se recuperará se está perdiendo tirado en un sofá viendo pasar el día sin aprovecharlo. Por el contrario, si estuvieras haciendo cosas provechosas, tendrías la satisfacción de haber dispuesto del tiempo de una manera adecuada, tiempo en el que se pudo haber hecho muchas tareas que en un momento u otro se tendrá que realizar o que simplemente se estaría disfrutando de un ambiente ameno y de mucha diversión realizando una actividad lúdica o deportiva que significará en el futuro un recuerdo grato de la vida.

 

Se trata de analizar los efectos de las acciones, en el caso de la pereza la falta de acción y las consecuencias que tendrá. Es muy posible que el remordimiento en un futuro te haga sentir muy mal. Mejor cambiar la actitud frente a la vida y aprovéchala al máximo y sin ninguna limitación, como la pereza.