Pero antes, debes saber que se considera sano que niños y adultos coman cinco veces al día. Dos refrigerios, uno entre el desayuno y el almuerzo, y otro por la tarde ayudan a tener un metabolismo activo y a comer menos cantidad en los tiempos fuertes de comida.

Si no puedes preparar el refrigerio de tu hijo y decides darle dinero para que compre, asegúrate de que no consuma alimentos poco insanos. Organízate y pide que en la cafetería escolar haya opciones saludables. El desayuno es muy importante y debe ser ligero; puede completarse con el primer refrigerio.