Ha estado contigo desde el colegio, y aunque no estudiaron lo mismo en la “U” continuaron más unidas que nunca.

Ha conocido a todos tus novios y pretendientes. De hecho, nadie —excepto tu mamᗠte conoce tanto como ella. Sabe tus miedos y secretos; tus sueños más ocultos.

Comparte tus tristezas. Vive contigo tus alegrías. Adula tus hazañas y hasta consuela tus desdichas. En otras palabras, es tu paño de lágrimas.

Si ya eres casada ahora hasta son comadres porque es la madrina de tu primer hijo.

Así que por cualquiera de estas razones, ¿no crees que se merece un buen regalo de Navidad? Aún estás a tiempo.