En más de alguna oportunidad te has sentido frustrada por no usar minifaldas o uno de esos pantalones capri que dejan al descubierto las pantorrillas. ¿La razón? Estas convencida de que esa parte de tu pierna no es tan atractiva como la de una modelo, que son flacas y reflejan sensualidad en su andar. Y si las tienes flacas, quizá están flácidas, a lo mejor abultadas o sin forma.

De acuerdo con Fabrizzio Hernández, experto en desarrollo físico, las pantorrillas se componen por dos músculos ubicados a los lados internos y externos, frecuentemente están constituidos por fibras musculares que son mas difíciles de desarrollar.

La pantorrilla es abultada, muy carnosa y en algunos casos ese músculo está flácido por la falta de ejercicio. Pero existe una manera de que esa parte de tu cuerpo, ubicada debajo de la corva, se pueda hacer más atractiva.

Para lograr ese desarrollo deben ser sometidas a un fuerte e intenso estimulo, ya que continuamente están en uso y se dificulta su recuperación.

Entre algunos principios importantes para el adecuado entrenamiento de las pantorrillas se puede mencionar que debes hacer el recorrido completo del movimiento.

Según Hernández, suele pasar que algunas pantorrillas se desarrollan parcialmente con un tipo de músculo corto que da la apariencia de “camote”. Contrario a esto, la pantorrilla debe tener el aspecto de un diamante que solo lo puede dar el recorrido completo y amplio de los movimientos.

Además, tiene que ser de alta intensidad. Sucede que muchas veces las personas no ven resultados en el desarrollo de las pantorrillas, porque no alcanzan a estimular las fibras musculares debido al poco esfuerzo que realizan. “Alta intensidad significa mucho peso, muchas repeticiones y poco descanso, explica el experto.

Se tienen que aplicar diferentes ángulos de movimientos en las pantorrillas, eso ayuda a encender más fibras musculares para promover más su desarrollo. A juicio de Hernández, realizar una gran gama de ejercicios resultará beneficioso.

Puedes mejorar tus tobillos con ejercicio, especialmente si haces los ejercicios día de por medio (no los hagas todos los días) y comes saludablemente, asegurándote de comer proteína en todas las comidas.

Recuerda que no siempre se cuenta con un cuerpo escultural en su totalidad. En tu caso, las pantorrillas pueden marcar la diferencia.