“Es más frecuente en los menores de cinco años, con predominio en los varones. Es raro que ocurra dos veces en un niño, pero puede pasar. A menor edad, más riesgo de complicaciones.”
Fiebre alta Es uno de los síntomas más característicos de la enfermedad de Kawasaki. Puede durar entre siete y 10 días, además de alcanzar hasta los 40 grados centígrados. No cede con los medicamentos.
Ojos rojos El Kawasaki produce que los ojos se pongan de color rojo. No todos los niños la presentan y cuando se da puede confundirse.
Manos inflamadas Las manos de los niños con la enfermedad de Kawasaki se suelen inflamar. Al final de la enfermedad se pueden ver las uñas como partidas a la mitad y en los pies se descama la piel.
Piel roja Este signo es el que provoca que la enfermedad se confunda con una alergia. La piel se pone roja en todo el cuerpo. No todos los niños desarrollan esta reacción.
La boca roja La boca en el niño con enfermedad de Kawasaki se pone de color rojo y como reseca. Este síntoma es muy característico, pero no todos los niños con Kawasaki lo presentan.
La lengua La lengua se inflama con el síndrome de Kawasaki. Debido a que crece, se pueden visualizar las papilas gustativas, como en forma de chimbombitas.
SÍNTOMAS MÁS FRECUENTES
6
meses y cuatro años es el rango de edad más frecuente de la enfermedad de Kawasaki. Los casos en adultos son rarísimos.
El más afectado
1. El corazón es el órgano más afectado al producirse aneurismas, es decir, la dilatación de una arteria que obstaculiza el paso de sangre. En cualquier momento se podría producir un infarto.
2. Cardiólogo Un niño que sufrió la enfermedad de Kawasaki debería ser evaluado por el cardiólogo por un buen tiempo.
SE CONFUNDE...
1. Se puede confundir con dengue, con escarlatina y con mononucleosis.
2. Algunos niños no desarrollan todos los síntomas y eso la hace más confundible.
3. El quinto día Cuando una fiebre no se controla por más de cinco días, se comienza a sospechar de esta enfermedad.

Heidie de Marroquín pasó el susto de su vida cuando a su hijo de tres años le diagnosticaron la enfermedad de Kawasaki. En esa ocasión le explicaron que ese mal, desconocido para ella, debía tratarse de inmediato porque de lo contrario podría ocasionar efectos peligrosos en el corazón del niño.Un mes después de ese evento, Heidie se siente aliviada porque el cardiólogo de su hijo le ha dicho que el Kawasaki no produjo daños lamentables en el corazón. Por fortuna, a su pequeño le diagnosticaron a tiempo esta enfermedad descrita por primera vez en 1967 por el médico japonés Kawasaki y que hoy la mayoría de personas (incluidos médicos) todavía no saben reconocer. El doctor Mauricio Alegría, reumatólogo, explica que esta enfermedad es muy subdiagnosticada, es decir, muchos niños no reciben nunca el diagnóstico correcto a tiempo como para intervenir y evitar la consecuencia más lamentable: un aneurisma en las arterias coronarias del corazón, que más adelante cause problemas cardíacos serios. La enfermedad de Kawasaki es un problema inflamatorio. En el Hospital de Niños Benjamín Bloom ocurre, de acuerdo con estudios del doctor Alegría, en 42.8 niños por cada 100,000 egresados. En países de Asia, como Japón, es más frecuente: 100 niños por cada 100,000.

La causa no está muy clara, pero se sabe que todos los síntomas que provoca el Kawasaki son debido a una reacción exagerada del organismo, quizá luego de haberse expuesto a una infección de vías respiratorias. El sistema inmunológico (las defensas del cuerpo) del niño afectado produce una inflamación de los vasos sanguíneos, incluyendo las arterias coronarias, detalla el doctor. Gracias a que sus síntomas son iguales a los de otras enfermedades, es fácil confundirlo. Lo más característico es una fiebre alta que dura más de cinco días y que puede alcanzar los 10 días, sin causa aparente. El niño con Kawasaki solo presenta fiebre, no tiene ningún proceso gripal o estomacal que puedan explicar el aumento de temperatura. Por eso al presentarse, los médicos suelen empezar con un tratamiento antibiótico creyendo que se trata de una infección.

Aun aplicando medicamentos, la fiebre no da tregua. En algunos niños puede acompañarse de otros síntomas como piel enrojecida, ojos rojos, inflamación de las manos y labios rojos y partidos. No obstante, en otros pequeños, la enfermedad solo se manifiesta con fiebre, como le pasó al hijo de Heidie.

Debido a su variabilidad en cada caso, la enfermedad de Kawasaki es confusa. El doctor Alegría dice que antes de diagnosticarla se deben descartar otras enfermedades febriles como el dengue y la escarlatina que también provoca lesiones rojas en la piel. Aunque el Kawasaki produce una fiebre muy larga en comparación de otras enfermedades, no se puede esperar hasta que finalice para decir que se trata de este síndrome.Entre más pronto se aplique el medicamento menor es el riesgo de daños cardíacos. En el caso del hijo de Heidie, su pediatra sospechó de la enfermedad y lo refirió al reumatólogo quien confirmó el diagnóstico. El niño tuvo su tratamiento al quinto día de fiebre.