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Seguro has escuchado hablar de la citología y del cáncer de cuello de útero, pero ¿te has realizado este examen cuando te correspondía? Aunque la citología no es la cura ni la solución total del problema, sí es una de las acciones que está en tus manos realizar para evitar los daños de esta enfermedad.

El cáncer de cuello de útero es muy frecuente: afecta a 45 mujeres por cada 100,000 en El Salvador, con una tasa de mortalidad de 23 por cada 100,000 afectadas, según GLOBOCAN, un informe anual elaborado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer.

Vistas así las cosas, todas las mujeres en edad reproductiva y con más importancia, las mayores de 40 años, deberían tener acceso a la detección temprana del cáncer de cérvix, como también se le conoce a esta enfermedad.

De acuerdo con el doctor Mauricio Maza, salubrista de la organización no gubernamental Basic Health International, los servicios públicos de salud salvadoreños apenas cubren el 19% de la población femenina candidata a realizarse una citología.

Agrega que además del bajo acceso a este servicio de salud básico, hay muchas condiciones que impiden que las mujeres se acerquen a solicitar este examen a las instituciones públicas, de la seguridad social o en lo privado, si tienen la capacidad económica.

Las razones son muchas y todas tienen que ver con los prejuicios sociales y culturales, o la falta de información. Por ejemplo, no querer que el ginecólogo (o ginecóloga) vea sus genitales, creer que se les diagnosticará el cáncer y temerle a ello; porque su pareja se lo prohíbe, o simplemente por desconocimiento de la importancia de prevenir.

El cáncer de cérvix es frecuente y las muertes que produce son tantas debido a que no se toman suficientes medidas de prevención, sobre todo en los países pobres. La detección oportuna facilita un tratamiento más exitoso y menos costoso.

Pero, ¿cómo se produce este cáncer, puede evitarse de algún modo? Esta enfermedad es causada por el Virus del Papiloma Humano (VPH) que se transmite por vía sexual, explica el doctor Maza. La abstinencia sexual es la única forma en realidad segura de evitar el virus; el preservativo disminuye las posibilidades y la fidelidad de la pareja, igual.

Otra forma de prevenirlo es la vacunación. Existen dos vacunas que ayudan a evitar las cepas del virus que con más frecuencia causan cáncer. No obstante, solo una pequeña parte de la población tiene acceso a este medicamento debido a su alto costo. Así las cosas, lo que queda en manos de las mujeres es acercarse a que les tomen la citología con la periodicidad indicada en cada caso.

Las mujeres activas sexualmente deben hacérsela cada año o cada seis meses si tienen diferentes parejas. Las que nunca han tenido relaciones sexuales deberían consultar a su ginecólogo si deben realizarla a partir de los 21 años.

Todas las mujeres deberían consultar a su ginecólogo una vez al año y de acuerdo con su edad y condiciones particulares, determinar la periodicidad de su citología. El doctor Maza dice que la organización en la que trabaja está proponiendo otros métodos más sencillos y rápidos de detección de cáncer de cérvix, como el que emplea el vinagre o ácido acético, útil para diferenciar lesiones precancerígenas.

Basic Health International y Club Rotario Santa Tecla se encuentran actualmente promoviendo una campaña nacional de prevención de este tipo de cáncer, que incluirá, además de un llamado a la prevención y detección temprana, visitas a las comunidades para acercar el examen a más mujeres.