“El meningococo es una enfermedad devastadora. Tenemos una tasa de incidencia relativamente baja, entre cinco a seis casos que se documentan cada año.”
“Si bien hay medicamentos
penicilina, antibióticos, la única y mejor manera de prevención es la vacunación.”
60
de 100 personas pueden morir cuando son infectadas por esta enfermedad. Por lo tanto es mejor prevenirlo con la vacuna.
Síntomas devastadores
Los gérmenes, bacterias llamadas meningococo o virus, llegan al líquido cefalorraquídeo a través de la sangre
El paciente tiene varios síntomas. Entre ellos fiebre, convulsiones, dolor de cabeza muy intenso, náuseas y vómitos
Rigidez en la nuca y aparición de erupciones de color rojo púrpura en partes del cuerpo.
Si logra salvarse, queda con grandes secuelas, la mayoría puede perder las extremidades.
En qué consiste
La enfermedad de la meningitis consiste en una inflamación aguda, generalmente de carácter infeccioso, de las meninges, membranas que revisten el cerebro y la médula espinal. Las meninges son tres membranas finas que envuelven el encéfalo (que comprende el cerebro y el cerebelo) y la médula espinal con una función protectora.
Disminuya riesgos • Lávese las manos después de cambiar pañales, ir al baño, toser o sonarse la nariz. Limpie las superficies contaminadas, como perillas de las puertas o el control remoto del televisor, con agua y jabón y luego desinfecte con una solución diluida de blanqueador que contenga cloro.

El cerebro tiene una serie de capitas que lo cubren, se les denomina membranas o meninges, pero cuando son invadidas por bacterias que llegan al líquido cefalorraquídeo a través de la sangre, produce edemas (inflamación), y eso es lo que en pocas palabras causa una serie de síntomas que, lastimosamente, pueden llevar a la muerte a cualquier persona. Con todo lo anterior, estamos hablando de la meningitis.

El doctor Amílcar Yudis Menjívar, médico epidemiólogo-salubrista, lo define como “la inflamación de las meninges que cubren el sistema nervioso central”, en otras palabras, el cerebro y la médula espinal.

Asegura que puede desarrollarse en respuesta a una serie de causas, generalmente bacterias o virus, así como también puede ser causada por lesiones físicas, el cáncer o incluso, por ciertas drogas. “La enfermedad es altamente mortal”, aseguró.

Así mismo la considera el médico colombiano José Alejandro Mojica, pediatra infectólogo de Sanofi Pasteur.

Aseguró que algunos de los síntomas que suelen presentarse son: fiebres, convulsiones, vómitos en los más grandes, dolor de cabeza (se abomba la mollera), lesiones en la piel, aparecen como unas manchas, puntitos y luego se convierten en manchas en grande gigantes en vino o púrpura. Y lo peor del caso, la mayoría puede perder las extremidades, las orejas, parte de la nariz, “porque destroza el tejido”, aseguró Mojica y explicó: “Es una enfermedad que si bien no es muy frecuente que se registre pero cuando llega es devastadora”.

Por ejemplo, dijo que la mortalidad es del 40% al 60%. Es decir, de 100 se pueden morir 60. En El Salvador afortunadamente solo se reportan cinco o seis casos en el país, según datos revelados por Mojica.

“Gracias a Dios y a la cobertura de un 76% de pacientes salvadoreños que se vacunan son pocos los casos”, explicó el doctor Menjívar.

Los que están más expuestos son los niños concentrados en guarderías, personal paramédico, las personas que viajan, fumadores, quienes viven en lugares hacinados, adultos que comparten dormitorios, pero también jóvenes.

De acuerdo con Mojica, el 10% de la población tiene la bacteria en la garganta y cuando está en contacto con otros, las personas pueden transmitir la enfermedad y no darse cuenta, puede ser con besos, cigarrillo, o alcohol, por ejemplo.

 

Tratamientos

No hay duda que la vacuna es la única salida para salvarse de esta enfermedad, según ambos especialistas.

El desarrollo de ciertas vacunaciones consigue prácticamente “erradicar” algunas enfermedades de meningitis bacteriana. Es el caso de la vacuna antihaemophilus influenzae tipo b (anti Hib). “Esta vacuna fue introducida hace años en nuestro calendario de vacunas y ha disminuido dramáticamente la incidencia de meningitis por este germen”, aseguró Menjívar.

Las vacunas meningocócicas protegen contra la mayoría de los tipos de enfermedad meningocócica, pero no previene todos los casos. Hay dos tipos de vacunas contra la Neisseria meningitidis disponible en Estados Unidos: la vacuna antimeningocócica polisacárida (Menomune®) y la vacuna antimeningocócica conjugada (Menactra® y Menveo®).

Por esta razón, la recomendación para prevenirla es mantenerse al día con las vacunas recomendadas. Esta es la mejor defensa, además de mantener hábitos saludables, como descansar lo suficiente y no entrar en contacto cercano con personas enfermas, evitar compartir los vasos y los platos, lápiz labial, u otros objetos personales con personas enfermas.

 

Si bien existen tratamientos farmacológico para los casos en que los pacientes no fueron vacunados, lo que sí hay que recalcar es que esta enfermedad es altamente mortal, por lo tanto es mejor prevenir que lamentar.