Los datos y las conclusiones de los investigadores son preliminares hasta que se publiquen en una revista oficial.

Dos nuevas técnicas de monitorización podrían proveer advertencias tempranas sobre un posible daño cerebral en los niños que se someten a cirugía por defectos cardiacos, informaron investigadores. 

La monitorización de la autorregulación es una técnica no invasiva que puede determinar que el flujo sanguíneo al cerebro podría ser bajo. El otro método, una prueba sanguínea, usa una pequeña muestra de sangre para detectar una lesión del tejido cerebral durante la cirugía. 

Antes, los médicos carecían de una forma de detectar las lesiones cerebrales mientras ocurrían durante la cirugía cardiaca. 

Los detalles de la investigación fueron presentados durante una conferencia de prensa de la American Heart Association. 

Las lesiones cerebrales ocurren en 30% a 70% de los bebés y niños que se someten a cirugía para reparar defectos cardiacos congénitos, que son anomalías del corazón que se hallan presentes en el nacimiento. Por cada mil nacimientos vivos en EUA, unos ocho bebés tendrán algún tipo de defecto cardiaco, según un comunicado de prensa de la asociación del corazón.