Una propuesta para que no se orinen los niños en la cama es una alarma, una especie de “salvaslip” que avisa para que acuda al baño.

Es un problema frecuente que acaba minando la autoestima de los menores e impidiéndoles llevar una vida normal. Pese a ello y pese a tener una solución, todavía hoy quedan padres que no consultan con el médico.

Suele tratarse de una inmadurez de la vejiga, al igual que hay niños o niñas que andan o hablan más tarde. 

Mojar la cama por las noches, pero sin que exista una patología que lo justifique, es algo que le sucede al 15% de la población infantil de cinco a seis años, según explica Elmundo.es. 

Para entender este problema y hacerle frente, los dispositivos de alarmas en la cama son la terapia que ha demostrado más eficacia para los niños más angustiados por el problema.

Aunque también explica que el fármaco desmopresina (de acción antidiurética) puede ser eficaz para mejorar la calidad de vida; sin embargo, según explica el mismo sitio, solamente enmascara la condición hasta que el niño crece más. Expertos aseguran que las terapias alternativas no han demostrado mejorar la enuresis nocturna. 

La alarma supone la inserción de un electrodo en un “salvaslip” que, con la humedad del primer escape de orina, dispara una alerta sonora para que el menor se despierte y acuda al baño.

Aunque tarda más tiempo en ofrecer resultados, sus beneficios se mantienen a más largo plazo.

No obstante, requieren de más esfuerzo por parte de la familia, se destaca.