Solo en el cáncer de próstata no hay ningún tipo de interacción (al consumir proteínas) con el tratamiento de radioterapia. En todos los demás estudios el uso de antioxidantes no es indicado.
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millones de personas con epilepsia aproximadamente existen en el mundo, según la OMS. Un 70% de casos se logra tratar.
Bocadillos Puede ingerir alimentos como gelatinas, postres, cereales secos, tostadas, pan, papas y galletas de sal. Además, coma despacio y mastique bien su comida, coma varias comidas pequeñas en vez de grandes servidas de alimentos. Esto evitará los síntomas de náuseas y vómitos.
Frutas y verduras No están contraindicadas en su totalidad, por ejemplo el doctor Caceros recomienda que se consuman pero que no sean frutas tropicales sino de las que se puede procesar o cocinar. Algunos ejemplos pueden ser peras, manzanas en gloria o guineos con miel. Una vez de parcialmente degradadas las puede consumir.
Carnes rojas y blancas Si bien es cierto que Caceros acepta que las proteínas tienen un efecto benéfico, pero al mismo tiempo están asociados a la pérdida de efecto del tratamiento, al mismo tiempo dice que no es que no deban consumirse del todo pero se debe de buscar la forma en que no interfieran con el tratamiento y que sean lo más aprovechados posible cuando los consuma. Recomienda que sean carnes blancas como por ejemplo, pescados, pollo, pavo, es decir, que la tolere y sea fácil de digerir. Lácteos no, aconseja.
Si no los tolera Si no tolera alimentos puede hacer uso de suplementos nutricionales orales los cuales corrigen las deficiencias específicas de nutrientes. Este tipo de aminoácidos, moléculas propias del alimento que ya vienen en grandes cantidades de proteínas, es una buena alternativa.
Otra opción Se usan medicamentos que se utilizan para evitar el daño a tejidos sanos. Existe uno genérico que se llama amiphostine, tiene como efecto proteger los tejidos sanos. Y la última alternativa es usar la tecnología con la que se puede evitar estos efectos secundarios por la radioterapia a pesar de que no tenga todo ese consumo de proteínas. Para Caceros, es el camino más seguro.
CarbohidratosContrario a los que muchos cuidan de no consumir por que tienden aumentar unas libritas de más, el doctor Caceros considera que para los pacientes sometidos a radioterapia les beneficia en ganar masa muscular. Se refiere a los carbohidratos como harinas, pan, pastas, etc, que son fáciles de digerir.
Con prescripción Gutiérrez está consciente de que todo suplemento e incluso vitaminas deben ser prescritos por su médico en las cantidades adecuadas ya que pueden afectar al tratamiento de la radioterapia. La radioterapia combate el cáncer al producir iones que dañan gravemente el ADN de las células cancerosas, por lo que altas dosis puede disminuir la eficacia de la radioterapia al reducir el daño a las células cancerosas.
Con las frutas Caceros explica que cuando hay una mucositis (inflamación de la mucosa del intestino) por efecto de la radioterapia, la absorción y el metabolismo de azúcares, la mucosa no puede absorber esos nutrientes y se quedan adentro del intestino, entonces se produce una diarrea. Esto causará graves efectos secundarios y pondrá en altísimo riesgo de complicaciones severas a los pacientes, según Caceros.
Si su cuerpo necesita que consuma una dieta saludable para su óptimo funcionamiento, es todavía más crucial para los pacientes que padecen de una enfermedad tan compleja como un cáncer. ¿Por qué razón?
Sucede que todo paciente con cáncer, cuando está sometido al tratamiento de la radioterapia para atacar a las células cancerosas, según el nutriólogo José Gutiérrez, genera sustancias que bloquean el apetito y eso mismo hace que las reservas musculares o masa muscular disminuya. Ello significa una evidente pérdida de peso, grave deterioro de proteínas, sustancias indispensables para mantener sus defensas y muchas funciones corporales. El paciente no preserva fuerzas y cuenta con menos calidad en cicatrización de heridas, además de otros problemas, según Gutiérrez.
A menor peso, habrá mayores problemas, es decir, aumentarán las infecciones nosocomiales, los ingresos hospitalarios, la debilidad, la dependencia y la mortalidad, afirma el nutriólogo.
Ante este panorama, un aspecto fundamental es el tema de la nutrición como su mejor salvación que deben llevar a cabo estos pacientes. Poco se habla de esto debido a que es un tema polémico entre oncólogos y nutriólogos, según palabras del doctor Víctor Caceros, oncólogo-radioterapeuta del Centro Internacional de Cáncer. Considera que recuperar al paciente de todos sus cambios que sufre no es sencillo.
Y es que la polémica a la que se refiere Caceros es sobre el uso o no de proteínas, vitaminas y antioxidantes mientras el paciente se encuentra en pleno tratamiento de radioterapia.
Por ejemplo, Gutiérrez, aconseja, con base a estudios europeos, que la dieta balanceada para evitar que el paciente sufra de complicaciones debe estar orientada en el consumo de suficiente cantidad de proteínas (leche, quesos, carnes, huevo, etcétera) para evitar la pérdida de peso y de músculo.
Mientras que el doctor Caceros asegura que las grandes cantidades de proteínas, así como vitaminas durante los tratamientos con radioterapia, pueden agudizar los síntomas agudos o disminuir la respuesta del tumor al tratamiento con radioterapia.
Sus razonamientos se respaldan en algunos estudios realizados por The Journal of Clinical Oncology, y asegura que a excepción del cáncer de próstata que no parece tener repercusiones en ese tipo de alimentos, en todos los demás tipos de cáncer deben restringirse.
Como producto de la radioterapia la mucosa intestinal se inflama y se altera la absorción de los nutrientes y el agua de los alimentos, por lo que se produce la diarrea. Especialmente la grasa o los alimentos grasosos, afirmó.