Los ojos expuestos al sol por largos períodos de tiempo pueden desarrollar queratitis, una dolorosa quemadura que provoca inflamación de la córnea, la parte transparente y anterior del globo ocular, lesión muy peligrosa.”
De manera especial aquellas personas que usan lentes de contacto
deben ser muy cuidadosas al bañarse en piscinas, pues una infección en la córnea puede tener resultados catastróficos.”
Sobre los lentes ideales que debe usar
Características En el caso de que un niño haga uso de anteojos recetados, los lentes fotosensibles son una opción adecuada para proteger los ojos. Si va a un balneario, que lleve unos lentes para el agua. De esta forma previene una posible infección o una conjuntivitis.
Lo ideal Que el lente cubra la parte lateral del ojo porque por esos lados entran las radiaciones. Existen de diferentes materiales y marcas, pero no es necesario que sean de marcas exclusivas, sino que traiga el sello UV con el porcentaje impreso (los que tienen 100% son mucho mejores).
Métodos tradicionales Si no tiene la capacidad adquisitiva para hacerse de un par de lentes de calidad puede protegerse con sombrilla; si bien es cierto que el doctor Rigoberto Cartagena dice no lo protege del todo (porque el rayo siempre incide en el ojo), es preferible su uso a que compre lentes de baja calidad. Estos, como son oscuros, el ojo cree que es de noche y la pupila se abre y entra mucha mas cantidad de rayos.
Cuidados Trabaje lo más posible en áreas sombreadas, de no serle posible protéjase utilizando gorra o sombrero, lentes y protector solar de rayos UV, al menos de un factor SPF (factor de protección solar) 15 o mayor. Sombreros deben ser de ala ancha. Use lentes protectores que filtren los rayos UV y no mire directamente al sol. Si usa lentes con graduación escoja unos fotocromáticos que protegen mucho más de los rayos solares.
Los más susceptibles Si está ubicado cerca de un cuerpo de agua como piscina, río, lago o mar al aire libre, evite los reflejos solares del sol sobre el agua, la arena blanca y en general de superficies muy blancas. Incluya en su dieta diaria una mayor cantidad de alimentos que contenga vitamina A, E y C (por ejemplo, ingiera más líquido: jugos y agua natural).
90%
de las gafas de sol de mala calidad no protege los ojos de las radiaciones solares; por lo contrario, son dañinas para la visión.

Usar lentes de sol es parte de los accesorios que nunca deben faltar en su diario vivir, y sobre todo si se expone por prolongadas horas del día al sol. Pero ojo, no por lucir “fashion” sino por cuidar la salud del órgano más importante que detecta la luz y es la base del sentido de la vista: el ojo.

Estudios y especialistas confirman que el incremento de la radiación solar y el mayor tiempo al aire libre pueden ocasionar daños irreversibles en la visión. Un estudio publicado en la revista Retina demostró que en las zonas donde hay mayor debilitamiento de la capa de ozono se produce más radiación y mayor incidencia de retinitis solar.

Se estima que el índice de radiación depende de muchos factores, incluida la intensidad de la radiación UV, de la altura del sol, es decir, entre más alto esté el sol en el cielo, mayor es la dosis recibida de UV; también con relación a la hora del día y la época del año. La altitud es otro factor que influye en la intensidad de la radiación ultravioleta, ya que por cada 300 metros de incremento de altitud sobre el nivel del mar, la intensidad de la radiación UV aumenta un 4%, según un estudio local. Y presentamos este panorama para que se haga una idea del riesgo que corre dependiendo de la zona que visite y tenga más cuidado sobre todo porque a donde quiera que vaya en estas vacaciones, muchas instalaciones de ocio carecen de suficientes zonas de sombra.

El doctor Rigoberto Cartagena, oftalmólogo de FUDEM, confirma que es común que durante las vacaciones los rayos UV, la sal del mar, el cloro de las piscinas y el tiempo de permanencia al aire libre resulten en “ojos irritados, con síntomas como ardor y coloración roja” y si estos no son atendidos, el problema sigue a largo plazo ya que pueden ocasionar inflamación de la córnea, conjuntivitis y cataratas, además de otros padecimientos.

“La creencia errada que los rayos UV son bloqueados por las nubes, ya que aunque sí reducen el nivel de acceso que estos tienen a nuestros ojos, no es bloqueado por completo, especialmente por la ubicación geográfica del país”, explicó Cartagena.

Además, este especialista hace alusión a otros estudios científicos que comprueban que al estar los ojos expuestos al sol por largos períodos pueden desarrollar queratitis, una dolorosa quemadura que provoca inflamación de la córnea, la parte transparente y anterior del globo ocular, lesión muy peligrosa y de no ser tratada puede significar pérdida de la visión. Otros síntomas que menciona son dolor, lagrimeo y fotofobia.

Pero lo más delicado que advierte Cartagena es que a largo plazo puede acelerar la degeneración macular relacionada con la edad, que puede comprometer la calidad de la vista.

Por último, pero no menos importante, es que los párpados y la órbita ocular son dos de las zonas más proclives para la aparición de cánceres de piel. En ellos se concentra el 10% del total de este tipo de tumores, según cifras de la asociación norteamericana Skin Cancer Foundation y las cuales retoma Elmundo.es. La cifra va creciendo en todo el mundo (unos dos millones de casos anuales), según la OMS. El llamado es a que prevenga ser parte de la lista.