Tener una alimentación saludable es fundamental para lograr perder todo el peso ganado durante el embarazo.

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Ser padre o madre tiene sus retos y uno de ellos es mantener hábitos saludables mientras se hacen malabares con las exigencias de criar una familia. Es importante que los nuevos padres se organicen, porque para alcanzar un estilo de vida activo y saludable, la clave está en mantener un balance energético, es decir, un equilibrio entre las calorías consumidas y las gastadas.

Para la doctora hondureña Mayra García, especialista en nutrición, es necesario promover una alimentación balanceada que incluya todos los grupos de alimentos, así como la práctica constante de actividad física.

Y es que, de acuerdo con un estudio científico de la Escuela de Medicina de la Universidad de Minnesota en EUA, publicado en abril de 2011 en la revista Pediatrics, los adultos jóvenes que son padres primerizos, en especial las madres, descuidan su alimentación y realizan menos actividad física de la necesitada por dedicar gran parte de su tiempo y energía al cuidado de sus pequeños.

El estudio científico señala que los nuevos padres y madres hacen menos actividad física total por semana, en comparación con adultos de su misma edad que no tienen hijos. Por ejemplo, encontraron que las madres realizaban, en promedio, dos horas de actividad física, de moderada a vigorosa intensidad por semana; mientras que las mujeres sin hijos hacían más de tres horas a la semana.

Mayor riesgo de sobrepeso

Según los autores del estudio, las madres tienen mayor riesgo de sobrepeso que los padres y esto probablemente podría estar asociado con distintos factores. Por un lado, posiblemente mantienen el peso ganado durante el embarazo. Por otro lado, usualmente, son ellas las que se encargan de preparar las comidas de la familia, acompañan a sus hijos y consumen las meriendas que preparan, realizan poca actividad física y duermen menos horas de las recomendadas.

Alimentarse balanceado

De acuerdo con información de la Clínica Mayo, la mayoría de las mujeres pierde más de 4.5 kilogramos durante el parto, incluyendo el peso del bebé, la placenta y el líquido amniótico. Durante la primera semana después del nacimiento, lo usual es que la mujer pierda el peso adicional mientras se deshace de los líquidos retenidos. Sin embargo, la grasa acumulada durante el embarazo no desaparece por sí sola.

A través de un plan alimentario adecuado y actividad física diaria, es razonable perder hasta 0.5 kilogramos por semana. Los expertos de la Clínica Mayo agregan que puede tomar seis meses, o incluso más tiempo, volver al peso anterior al embarazo, tanto si se está amamantando como si no y, aun así, el peso puede ser distribuido de manera diferente a como era antes del embarazo.

Recuerde que la actividad física puede realizarla en diferentes lugares además del gimnasio.