1. Trata de beber suficientes líquidos al día. Como norma general, te recomendamos ingerir ocho vasos de líquidos diariamente, de los cuales la mitad deben ser de agua pura. El resto puede ser jugos de frutas sin azúcar, sopas o infusiones, entre otros.

2. Elige cereales integrales cada vez que te sea posible. Trata de comer pan integral, pasta integral, avena integral, arroz integral o trigo entero.

3. Selecciona una variedad colorida de vegetales y frutas todos los días. Escoge colores como verdes, amarillos, rojos y naranjas para que tu cuerpo reciba suficientes vitaminas y minerales.

4. Prefiere las frutas enteras en vez de los jugos, ya que estos, aunque sean naturales, aportan mucha azúcar y pierden buena parte de su fibra.

5. Usa las grasas y los aceites en la menor cantidad posible. Elige aceites como el de oliva o el de canola y también come aguacates, nueces, aceitunas y pescado, cuyas grasas son las mejores para tu salud.

6. Evita consumir carnes de animales que tengan mucha grasa, como la del cerdo, res o la piel del pollo, y alimentos procesados con gran contenido de grasa.

7. Controla las cantidades de dulces y postres que comas. Aunque puedes comer azúcar cuando tienes diabetes, te recomendamos que la comas con moderación y que consultes a tu nutricionista sobre las cantidades específicas que puedes consumir.

8. Realiza tres comidas fuertes al día y toma refrigerios saludables entre las comidas para ayudar a que tus cifras de glucosa en la sangre estén estables durante el día.