El útero es una cavidad, un órgano muscular que se sitúa en la pelvis y que tiene como principal papel albergar al feto durante la gestación. No se conoce otra función más que esa, por lo que, cuando existe un padecimiento del útero, la decisión de extraerlo, si bien puede parecer mutilante, no perjudica a la mujer más allá de su capacidad de engendrar un hijo.

El doctor Juan Carlos Murga, ginecólogo, explica que la histerectomía o extracción del útero es el segundo procedimiento quirúrgico en mujeres, con más frecuencia en Estados Unidos. Pero, ¿por qué motivo se realiza una histerectomía?

Entre las causas más comunes que pueden llevar a una mujer y a su médico a tomar esta opción de tratamiento están: los miomas o fibromas uterinos, unos tumores no cancerígenos que se forman dentro del útero y que algunas veces provocan hemorragia y dolor. En ciertos casos los miomas pueden tratarse con fármacos, pero en muchas mujeres, sobre todo las que ya tienen hijos, la histerectomía es la solución más rápida y efectiva.

El doctor Murga dice que otro motivo para extraer la matriz es la adenomiosis, una infiltración del endometrio (capa que recubre el interior del útero) en el miometrio o músculo del útero, que produce también sangrado y dolor.

Además, los problemas del piso pélvico y el prolapso del útero son indicaciones para esta cirugía, es decir, cuando el órgano ya no puede sostenerse porque los músculos están muy flácidos. El cáncer de endometrio y el de cérvix o cuello del útero constituyen una causa importante para quitarlo.

Por otra parte, ciertos problemas que se producen durante el parto también pueden ocasionar que los médicos tomen como medida urgente quitar el útero. Esto puede suceder, detalla el doctor Murga, cuando se dan hemorragias anormales o acretismos de placenta, que es cuando la placenta está adherida al útero y en el parto produce un sangrado grave.

Aparte de conocer cuáles son las condiciones en que a una mujer se le extrae el útero, también es importante que sepas las formas que existen para hacerlo.

Hay al menos cuatro métodos para sacar la matriz. Decidirse por uno en particular depende de la enfermedad que se quiera tratar, condiciones particulares de la paciente e incluso de la habilidad quirúrgica del médico que la vaya a realizar.

La histerectomía abdominal se realiza por medio de una herida similar a la de la cesárea. Lo más común es que sea horizontal, pero también puede ser vertical. Aunque la recuperación en este caso es más lenta y los riesgos de infección son mayores, ofrece la ventaja de que el médico puede examinar otros órganos durante la cirugía.

También se puede extraer la matriz a través de la vagina. La recuperación es más rápida pero es un método que no funciona para todas las mujeres, como cuando el útero está muy grande o tiene adherencias pélvicas.

La histerectomía vaginal se puede realizar también con ayuda de la laparascopía. Se hacen unas pequeñas incisiones en el abdomen y el útero se saca por la vagina. Con la laparoscopía también se puede sacar el útero en pequeños pedazos. Este método implica menos tiempo de recuperación que la abdominal o vaginal, pero es más costosa.