El gobierno del presidente Raúl Castro autorizó a los trabajadores cubanos que como parte de sus salarios habitan en casas pertenecientes a instituciones estatales, a adquirirlas con trámites rápidos, informaron ayer medios locales.
Una resolución del Instituto Nacional de la Vivienda (INV) publicada por la Gaceta Oficial autoriza a los arrendatarios a hacer los trámites correspondientes más ágiles que antes, con el fin de que las casas pasen a ser de su propiedad o de sus herederos.
Una de las medidas del Estado cubano hace décadas para resolver el acuciante problema habitacional consistía en entregar, bajo condiciones, viviendas que era propiedad de las empresas o instituciones a sus trabajadores más necesitados.
La nueva medida de las autoridades está dirigida “a eliminar restricciones y trabas burocráticas que afectan la vida de los cubanos” y elimina las prohibiciones de traspaso.