China dijo ayer que el sismo con epicentro en la provincia sudoccidental de Sichuán causó la muerte a cerca de 10,000 personas solo en esa zona, según un reporte de la agencia de noticias Xinhua.
El informe se da en momentos en que el primer ministro, Wen Jiabao, advirtiera que los socorristas enfrentan grandes obstáculos para llegar al área más afectada por el terremoto, que sacudió la zona en la tarde de ayer. Horas antes, el primer ministro manifestó: “La situación es peor que lo que habíamos estimado previamente y necesitamos más gente para que nos ayude”.
A su vez, el presidente chino, Hu Jintao pidió a todos los niveles de gobierno que se concentren en las tareas de rescate y asistencia —según la agencia China Nueva— durante una reunión del órgano de dirección del Partido Comunista. En el encuentro ordenó a todo el personal competente que viaje a las zonas afectadas por el desastre para organizar cuanto antes la ayuda a los damnificados.
El sismo ocurrió a las 2:30 p. m., hora local, y provocó el derrumbe de edificios que albergaban a un gran número de personas, como un instituto en la ciudad de Dujiangyan en el que murieron 50 estudiantes y en el que 850 seguían atrapados.
Según precisó el Instituto Nacional de Geofísica de Estados Unidos (USGS), el epicentro del sismo se localizó en el distrito de Wenchuán, a 93 km de Chengdu, capital de la provincia de Sichuán, donde viven más de 10 millones de personas.
El terremoto también derrumbó un hospital y dos fábricas de productos químicos, cuyo desplome dejó a cientos de empleados sepultados y obligó a la evacuación de unas 6,000 personas, según China Nueva.
El Gobierno chino anunció una partida de $29 millones para socorrer a los damnificados por el seísmo, que también fue sensible en las distantes ciudades de Shanghái, Pekín, Hong Kong y Taipéi, en la isla de Taiwán.