Misiles tierra-aire, aviones de combate, expertos en guerra bacteriológica, perros detectores de bombas y Policía montada forman parte de una gigantesca maquinaria policial con 95,000 hombres para dar seguridad a la Cumbre de América Latina y la Unión Europea esta semana, en Perú.
Las autoridades se encuentran bajo alerta máxima para que la reunión de unos 50 mandatarios en Lima se desarrolle sin sobresaltos.
“Hemos planificado cada detalle, nos hemos preparado desde hace dos años y estamos listos para enfrentar los problemas que se presenten”, aseguró el general Octavio Salazar, director de la Policía peruana.
La totalidad del cuerpo policial, unos 95,000 agentes en Lima y provincias, estarán involucrados en las medidas de seguridad.
Además, de estos, 35,000 darán protección en Lima a la zona central de la cumbre, donde están los hoteles de alojamiento de los mandatarios y sus delegaciones.
El Museo de la Nación, sede de la reunión presidencial, estará sometido a extremas medidas de vigilancia, con el establecimiento de anillos de seguridad, así como un minucioso empadronamiento de vecinos que viven en las zonas cercanas.
Los cuerpos especiales recibieron entrenamiento en EUA, Holanda, República Checa, Australia y España, y tendrán estrecho contacto con los equipos de seguridad de los mandatarios visitantes.