Un grupo de casi 100 niños exploradores atemorizados y sus guías, que tuvieron poca a ninguna advertencia de la cercanía de un tornado, se agruparon en un refugio mientras el meteoro arrasó con su campamento en el estado central de Iowa, y dejó saldo de cuatro menores muertos y 48 heridos.
Aquellos niños exploradores que acudieron en ayuda de sus compañeros fueron elogiados el jueves como héroes, por administrar primeros auxilios y buscar a las víctimas.
Los socorristas se abrieron paso a través de ramas derribadas y excavaron entre los escombros en medio de lluvias y relámpagos, el miércoles en la noche, para llegar al campamento donde 93 menores de edad, de 13 a 18 años, y 25 adultos que los acompañaban habían asistido a un campamento de liderazgo.
El tornado mató a tres exploradores de 13 años y otro de 14, informó Lloyd Roitstein, directivo de un grupo regional de la organización Boy Scouts of America. No divulgó los nombres de las víctimas.
Ayer, el secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, calificó de “terrible tragedia” la muerte de los exploradores, y prometió trabajar “hombro a hombro” con las autoridades locales para reconstruir las comunidades afectadas.
Chertoff viajó a Little Sioux, en Iowa, para evaluar de primera mano el daño que han causado las recientes inundaciones y tornados en la zona oeste de este estado.