Una religiosa italiana de 72 años y su guardia somalí fueron asesinados ayer por desconocidos en un hospital de niños de la capital, Mogadiscio, en un episodio que coincide con la ola de protestas provocada en el mundo musulmán por los comentarios del papa Benedicto XVI sobre el Islam y la violencia.
Una monja de la orden de los Misionarios la identificó como Leonella Sgorbati, nacida en 1940 en Piacenza. Estaba en Somalia desde 2002 entrenando monjas en el hospital de niños SOS.
El homicidio de la misionera constituye un “acto horrible”, comentó el domingo el vocero del Vaticano, padre Lombardi, que expresó su deseo de que se trate de un caso “aislado”.
El crimen se produjo cuando dos atacantes ingresaron al hospital SOS en el distrito de Huriwa, en el sur de la capital, y efectuaron varios disparos con pistolas contra la religiosa y un guardia somalí antes de darse a la fuga.
Por el momento se ignoran los motivos de la doble agresión. Pero el crimen de la religiosa coincide con la ola de protestas e indignación que estalló en el mundo musulmán en contra del Papa.