El presidente de Bolivia, Evo Morales, advirtió ayer a los diputados opositores que “el pueblo se levantará contra la oposición si esta insiste en oponerse en el Congreso a reformas a la ley de tierras y en la Constituyente a aprobar una nueva Carta Magna”, luego de que siete asambleístas se declararan en huelga de hambre.
Morales urgió a la agrupación Podemos, principal formación de oposición liderada por el ex presidente conservador Jorge Quiroga, a aprobar una nueva ley de tierras en el Senado, donde la derecha tiene control.
El miércoles, la ley de tierras fue aprobada en la Cámara de Diputados por la mayoría oficialista, aunque los miembros de la oposición se retiraron de la sesión en señal de protesta.
El jefe de Estado llamó a recuperar tierras ociosas para redistribuirlas entre pobres y porque tener tierras es tener fuentes de trabajo.
Según Morales, algunas familias de Santa Cruz y los distritos amazónicos de Pando y Beni no quieren entender su política agraria, que busca repartir entre indígenas y campesinos unas 20 millones de hectáreas. Tras la aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma agraria, la norma pasará al Senado, controlado por Podemos, que anticipó que no refrendará los cambios.
Morales, que nacionalizó los hidrocarburos, también se batía por una densa polémica sobre la fórmula de votación de la nueva Carta Magna.
Opuestos a que el nuevo texto sea aprobado por mayoría absoluta, siete constituyentes de la opositora Unidad Nacional (UN) se declararon en huelga de hambre.