Más de 100 colombianos se reunieron ayer en la plaza Colombia, en la Colonia San Benito, para sumarse a la protesta internacional contra la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Al mediodía y bajo un fuerte sol, los suramericanos y algunos salvadoreños respondieron a una convocatoria que se difundió por todo el mundo a través de internet. El acto, que duró alrededor de una hora, recalcó que la actividad surgió de la sociedad civil y que no está en contra o a favor de ninguna corriente política o ideológica.
Tras entonar el himno nacional de Colombia, el empresario Mario Brisales, residente en el país desde hace varios años, se dirigió a los presentes con la reflexión: “Colombia un solo sentir, un solo pensar”. En ella reafirmó el repudio a los actos de las FARC, que desde hace 43 años realizan “múltiples ataques contra el país” en referencia a los secuestros, masacres y el reclutamiento forzoso.
En su participación, Brisales ratificó que la iniciativa “Un millón de voces contra las FARC” exige la liberación sin condiciones de los secuestrados. Tras rechazar que las FARC no son el ejército del pueblo, los reunidos apoyaron con fuertes ovaciones y aplausos.
Constanza Perlaza de Rivera, colombiana radicada en el país desde hace 35 años y cuya familia creció en El Salvador, señaló que asistió con mucha convicción acompañada por su familia. “Son muchos años sufriendo por el capricho de unos pocos.” También anadió: “Sentimos dolor inmenso al ver el sufrimiento” de los colombianos secuestrados por dicha guerrilla.
Otro de los asistentes, Alexander Morales, celebró el anuncio de una nueva liberación unilateral de las FARC, pero agregó que el gesto de paz que espera es el cese inmediato de las hostilidades y “acabar con el narcotráfico”.