Las iglesias cristianas de El Salvador y el Partido de Conciliación Nacional (PCN) han hecho un pacto de cara a las elecciones de 2009: las denominaciones evangélicas impulsarán a sus “líderes religiosos” para que busquen diputaciones y gobiernos municipales, y a cambio, el partido de “las manitas” por lógica recibirá el respaldo de sus miembros.
La alianza pecenista es con la Fundación para la Unión de Iglesias Cristianas Salvadoreñas (UNICSAL) que en 2004 fue factor determinante para llevar al poder a Antonio Saca. La fundación también apoyó la precandidatura del ex canciller Francisco Laínez, quien fue descartado por el COENA el 25 de febrero pasado.
El reverendo Edwin Guzmán, de la iglesia Asambleas de Dios y presidente de la fundación, asegura que esa exclusión y el incumplimiento de las promesas de Saca les ha llevado a hacer una alianza electoral con el PCN de cara al 2009. “El PCN nos ha dado la oportunidad para que más gente que profesa nuestra fe en Cristo Jesús pueda tener espacios en los lugares políticos... y eso ha permitido el acercamiento para que tengamos representatividad”, dice el religioso.
UNICSAL, que pese a las negociaciones con el PCN sostiene que son una fundación apolítica, reconocen que no pueden incidir en el voto, pero advierten que este vendrá por lógica. “No es un compromiso de que nuestra gente vote, pero al ver ellos la apertura que hay del PCN de ceder puestos de elección popular y de llevar líderes religiosos, ellos podrán ver la simpatía por este partido y votar”, reconoce el reverendo Manuel Antonio Mencía, director nacional de la fundación.
Los religiosos sostienen que la decisión de hacer una alianza electoral con el PCN ocurre luego de que el COENA sacó a Laínez, que “era el hombre que les parecía, y que había puesto en manos de Dios su plan de gobierno”.
Las iglesias evangélicas y cristianan también resienten la marginación del gobierno de Antonio Saca, a quien en 2004 le dieron su respaldo. “Hay expectativas que las iglesias evangélicas teníamos con Saca que no se han cumplido. Ha sido más demagogia que apertura y voluntad política. La iglesia no debe ser instrumentalizada”, sostiene Mencía.
La UNICSAL reconoce que sus miembros, que representan el 60% de los votos activos, fueron un factor determinante para el triunfo de Saca. En 2009 dicen que apoyarán al PCN en las presidenciales, y son conservadores en cuanto al respaldo al arenero Rodrigo Ávila, si el PCN decide no llevar aspirante presidencial.