Las actividades al interior de la Universidad de El Salvador (UES) se vieron alteradas ayer con la toma de las oficinas administrativas, el edificio de rectoría y la Facultad de Medicina por parte de sindicalistas, en protesta por despidos en el sindicato y gestiones de rectoría por un préstamo internacional con el BID.
Los sindicalistas y grupos estudiantiles identificados bajo las denominaciones de “bloque social” y “sector estudiantil organizado” se mantienen al interior de los edificios desde la noche del martes. Uno de los manifestantes, encapuchado, de lentes y ropa oscura, dijo que la toma es de carácter indefinido.
Piden el reinstalo de al menos cinco sindicalistas despedidos, incluido el secretario general de SETUES, Alfredo Martínez.
La negociación de un préstamo internacional de $40 millones con el BID de parte de rectoría también es motivo de oposición.
El cierre de la Facultad de Medicina obedece a una protesta por sanciones impuestas a dos empleadas administrativas de la facultad, según explicaron representantes de SETUES.
Por su parte, el rector Rufino Quezada condenó los hechos y vaticinó rigurosas sanciones administrativas: “Vamos a aplicar la ley. El consejo decidirá sancionar con apertura de expedientes. La toma de edificios es falta grave”.
Quezada confirmó que se mantienen gestiones con el Gobierno para elevar el presupuesto de la UES, pero descartó que se esté negociado un préstamo.
Al final de la tarde, el vicerrector académico, Miguel Ángel Pérez, sostuvo que se les dio hasta las 5 de la tarde para desalojar pero no lo hicieron, por lo que procederán a la apertura de expedientes disciplinarios.