Un subametralladora de la Policía decomisada a pandilleros el pasado 25 de abril en Apopa —la cual fue asignada hace 10 años al comisionado Ángel Barquero Silva— fue extraviada a mediados de 2000 por elementos de la delegación de Sonsonate, según un informe de la Inspectoría de la corporación policial.
El historial de una Saf 9, con número S-01511, detalla que el arma fue regresada por el oficial a finales de 1999 al departamento de suministros , y reasignada por el Centro de Costo de la delegación de Sonsonate.
El informe expone que por dicho descuido se procesó al sargento Otto Alvery Godoy y al agente Manuel de Jesús Cortez, quienes se desempeñaban como jefe de la Unidad de Patrulleros y comandante de guardia respectivamente.
El proceso en contra de los policías fue abierto por la negligencia en el extravío del arma, encontrada hasta este año en manos de presuntos delincuentes, quienes operaban en la zona de Apopa.
Al final del proceso, se libró de los cargos al sargento Godoy y se condenó al agente Cortez Villalta a 16 días de suspención, sin goce de sueldo. Sin embargo, él fue separado del cargo, después, por sus reiteradas faltas al momento de ejercer su labor.