Cinco supuestos pandilleros fueron detenidos en el kilómetro 24 de la autopista a Comalapa, en la jurisdicción de Santo Tomás, por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) cuando trasladaban cuatro armas de grueso calibre en el interior de un vehículo con reporte de robo.
La detención se dio después de una persecución realizada por agentes de la División de Investigación del Crimen Organizado (DECO) que desarrollaban una diligencia en las proximidades de la urbanización Montelimar, en Olocuilta (La Paz).
Los agentes, que se encontraban en una gasolinera, se percataron de la presencia “sospechosa” de cuatro hombres que se encontraban al interior del vehículo tipo sedán, P 461-349. Los policías solicitaron información del auto, la cual dio como resultado que había sido reportado como robado el miércoles anterior en San Salvador.
Los hombres abandonaron la gasolinera escoltados por el pick up P 311-187, con rumbo hacia San Salvador. La PNC inició la persecución y les dio alcance a unos cuatro kilómetros, en la autopista hacia Comalapa.
La persecución fue apoyada por el Grupo Aéreo Policial, con el nuevo helicóptero adquirido recientemente por la PNC.
La Policía detuvo a Saúl Alfredo Cruz Pacheco, Werner Geovani Mercado Villalobos, Miguel Ángel Beltrán, Leandro Iván Álvarez y Cornelio Martínez Guevara.
En el interior del vehículo fueron encontrados un fusil G3, una subametralladora Uzi, un fusil AK-47 y un lanzacohetes Low. “Nosotros a trabajar íbamos. No entendemos, porque no llevábamos ninguna arma”, señaló uno de los detenidos.
En un inicio, la Policía señaló que las armas podrían ser parte del arsenal previsto a utilizar en un posible escape que están planificando grupos delincuenciales en algún centro penal.
El director de la PNC, José Luis Tobar Prieto, y el jefe de la Unidad de Investigación del Crimen Organizado de la Fiscalía, Rodolfo Delgado, dijeron que no existen suficientes elementos para confirmar esa posibilidad.