El presidente Antonio Saca aseguró ayer que no desaprovechará ninguna oportunidad para lograr el refinanciamiento de la deuda que aliviará al Estado de una carga de más de $70 millones anuales solo en pago de intereses.
“Nosotros estamos siempre listos para dialogar con el FMLN... Y no voy a desaprovechar ninguna oportunidad que nos permita, por ejemplo, resolver el tema de los eurobonos”, expresó el mandatario, en momentos en que un grupo cercano a los candidatos presidenciales de ARENA y el FMLN busca promover acercamientos para lograr un acuerdo que permita garantizar la estabilidad de las finanzas más allá de 2008.
El mandatario dijo incluso que no está cerrado a ninguna opción para refinanciar la deuda, que incluye $653 millones de bonos que se vencen en 2011, y afirmó que tanto el ministro de Hacienda como el secretario técnico de la Presidencia han atendido algunas de las opiniones emanadas de un grupo de técnicos como Manuel Enrique Hinds, Luis Membreño, Guillermo López Suárez y Roberto Rubio.
Sin embargo, aunque durante una entrevista este martes Mauricio Funes, candidato presidencial del FMLN, dijo que la bancada estaba lista para votar por el refinanciamiento —pero con condiciones—, el secretario general del partido, Medardo González, señaló ayer a Radio Maya Visión que si bien tienen interés en que el próximo Gobierno cuente con liquidez, reafirmó que su partido no está dispuesto a soltar los votos para el refinanciamiento de créditos, menos los DPL, ya que estos no tienen destino fijo: “No estamos de acuerdo con esos famosos DPL... No estaríamos de acuerdo y quería dejar clara está posición de que el FMLN no está en esto”.
Sin embargo, en el paquete que se negocia con organismos están incluidos unos DPL, que son créditos especiales con tasas de interés menores a los préstamos tradicionales.
Por su parte, el candidato presidencial de ARENA, Rodrigo Ávila, consideró que las supuestas condiciones del FMLN para dar sus votos por este refinanciamiento solo confirman que a este partido de izquierda le han detenido los “intereses electorales” para aprobar empréstitos en el pasado, pero se muestra conciliador. “Estoy de acuerdo en que lo hagamos, y que el rédito al final lo lleven todos” dijo en referencia a una negociación con feliz término en la Asamblea.
Hasta el momento el Gobierno ha echado mano de instrumentos como las LETES y las Notas de Crédito para ir solventando problemas de liquidez de caja, algo que Saca calificó ayer nuevamente como “algo normal”. La diferencia es que mientras en 2005 el Estado solo necesitó $150 millones en LETES, para este año los requerimientos han superado los $400 millones. Pero Saca asegura que dejarán un país estable fiscalmente.