Organizaciones de derechos humanos cercanas a la izquierda califican de retroceso la propuesta del candidato presidencial del FMLN, Mauricio Funes, de mantener la vigencia de la Ley de Amnistía, promulgada en 1993 luego de la publicación del informe de la Comisión de la Verdad que responsabilizaba a militares y guerrilleros en casos de violación a los derechos humanos durante el conflicto armado.
La Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos de El Salvador (CDHES) consideró que la postura de Funes plantea un retroceso en el avance jurídico que ha experimentado la búsqueda de justicia en este campo.
“Es un retroceso. Al señor Funes hay que hacerle un llamado para que no tenga temor y no se comprometa con intereses totalmente ajenos a los intereses de la víctimas y familiares, que no sobrepasen los intereses políticos y personales ante los intereses de las víctimas”, destacó ayer Miguel Montenegro, director de CDHES.
Anunció asimismo que enviará una carta al candidato del FMLN pidiéndole explicaciones sobre los planteamientos que este ha vertido sobre la amnistía.
“No estamos pidiendo que se meta a la cárcel a nadie, lo que pedimos son mecanismos que ayuden a darle buen fin a las observaciones que han hecho organismos internacionales”, manifestó Montenegro.
Ante la posición de estas entidades, el candidato del Frente manifestó que comprende su postura y que está dispuesto a escucharlos, pero recalcó que la derogatoria de esta ley podría “reabrir heridas”. Lo anterior no significa que esté a favor de la impunidad o en contra de impartir justicia, aseguró el aspirante.
Por su parte, el presidente Antonio Saca advirtió que una derogatoria de la Ley de Amnistía podría conducir a una virtual “cacería de brujas” contra ex militares y ex comandantes guerrilleros.
La posición de Funes implica un brusco giro a la postura de derogar la amnistía que el partido de izquierda ha mantenido en los últimos años y que parte de su militancia ha reivindicado con frases como “juicio y castigo” o “ni perdón ni olvido”, en relación a casos de asesinatos o masacres que organismos de derechos humanos atribuyen a ex militares. La última moción del FMLN para derogar la ley fue archivada en la Asamblea este año.
“Es un retroceso, pero la lucha la seguiremos haciendo. Lo que se busca es que acepten el error y pidan disculpas, queremos la medicina para sanar las heridas”, expresó Guadalupe Mejía, directora del Comité de Familias Víctimas (CODEFAC).
Funes insiste en que la derogación de la Ley de Amnistía podría reabrir heridas y aseguró que al interior del FMLN se discutido ese tema y se ha aceptado que no se recurra a derogarla. Sin embargo, en el programa de gobierno sometido a la aprobación de la convención nacional del partido hace tres semanas, se dejan planteadas acciones de reparación moral y material de las víctimas de violaciones a los derechos humanos y el apoyo del Estado para acompañar los demandantes.
Tema recurrente
El tema ya había saltado a la agenda para las elecciones de 2004, cuando compitieron el actual presidente Saca y el dirigente del FMLN, Schafik Hándal. En ese entonces, un grupo de ex jefes militares liderados por el general René Emilio Ponce se reunieron con Saca y lo instaron a evitar una derogatoria de la amnistía en la Asamblea. Hándal cuestionó una semana después al grupo de jefes militares reunidos con Saca. En la actualidad los veteranos no se han pronunciado.