A ritmo de la marcha de Gerardo Barrios, las nuevas autoridades del municipio de San Miguel llegaron a la tarima preparada en las afueras de la alcaldía, luego de se cerrara un tramo de dos cuadras.
Mientras las campanitas de los sorbeteros y las vendedoras de refresco llamaban a sus clientes en el parque Guzmán, a tan solo 3 metros de distancia, el alcalde migueleño, José Wilfredo Salgado García, recibía por tercera vez la banda edilicia, bajo un canopi de una marca de cerveza.
Los cohetes de vara y los aplausos nutridos de los invitados alentaron al alcalde a saludar ante el inicio de su tercer período, y como lo dijo el maestro de ceremonia: “Cada uno por un distinto partido”.
Vestido con un traje verde tenue, Salgado se mostró más recatado en su discurso que en años anteriores, y aunque no arremetió contra ningún partido, a la hora de dar las gracias tampoco mencionó al PCN, instituto político al cual pertenece y que lo llevó al triunfo utilizando su bandera.
A no ser porque el concejal Cleiton Pablo Martínez mencionó al PCN durante el agradecimiento oficial, el partido de las manitas hubiera sido ignorado.
Amigos personales del alcalde, procedentes de Nueva York, Dallas y Puerto Rico, así como los líderes comunales fueron mencionados antes de que este dijera: “San Miguel se anotó un punto al volver a ganar por las obras y no por los discursos bonitos o representando a un partido grande”.
Durante la ceremonia, se privilegió la imagen militar. Noé Ulises Campos, un niño orador, fue vestido de esta manera para dar un discurso a Salgado, y hasta le hizo un saludo castrense cuando lo saludó.
Salgado dejó que los medios de comunicación captaran imágenes dejando de fondo las pinturas que exhibe la alcaldía con militares como Domingo Monterrosa.
Placa de reconocimiento
Los concejales salientes, muchos de ellos sobrevivientes a la anterior administración municipal, recibieron de Salgado una placa en nombre del municipio, lo que el alcalde aprovechó para hacer propaganda de sus almacenes, ya que a la hora de darle la presea a Antonio Durán, le dijo: “El segundo que más barato vende, porque el primero ya saben quién es”. Luego, Salgado juramentó al concejo y pidió un aplauso para todos.