Sí. Las cuatro propiedades que el ex diputado William Eliú Martínez hipotecó en 2003 fueron usadas como fianza para que su partido consiguiera el dinero que el Estado entrega como gastos de campaña electoral. La situación parecería normal, de no ser porque el ex legislador fue condenado por narcotráfico en enero de este año en Estados Unidos y esos inmuebles están inmovilizados por sospechas de lavado de dinero.
Tomás Mejía, ex director del Partido Acción Nacional (PAN), confirmó ayer que Martínez era el único en el partido que tenía los recursos para poder tener la fianza que exigía el Ministerio de Hacienda.
En total, el Ministerio de Hacienda sacó de los impuestos que recolectan 110 mil dólares para que el PAN los gastara en anuncios de propaganda para los candidatos a alcaldes y diputados de los comicios de 2003.
Pero Martínez no solo se encargó de dar en prenda sus propiedades, sino que también se hizo cargo de manejar ese dinero para la campaña. “Ese dinero se lo dimos a Eliú, porque había puesto la fianza. Era normal. Él se encargaba de sufragar gastos pequeños que el partido tenía en la campaña. Los demás no teníamos la posibilidad de dar un inmueble, y entonces se le preguntó y dijo que sí”.
Martínez venía de terminar la legislatura 2000-2003, en la que había sido diputado suplente, y, al decir de Mejía, era un diputado responsable y sin ningún vicio. “No fumaba ni bebía. Nunca lo vimos con otra mujer que no fuera su esposa”, dijo en la primera entrevista que concedió ayer después de que Eliú fue detenido en 2004.
A pesar de eso, Mejía asegura que su partido nunca recibió más ayuda económica de Martínez. “Éramos pobres. Lo único que podíamos administrar era nuestra pobreza. Él nunca dio un aporte económico al partido, solo la hipoteca. Y si hubiéramos sido ‘infiltrados’ (por el narcotráfico), hubiéramos tenido más dinero para gastar en campaña y sacar más alcaldes y diputados”, argumenta.
El PAN nació en 1999 y fue cancelado por no alcanzar los votos que exige la ley para sobrevivir en 2003. Lo que les heredó, según Mejía, fue una deuda de 64 mil dólares del dinero entregado por Hacienda por los pocos votos que tuvieron. “Entre nosotros nos bolseamos y recogimos 12 mil (dólares). Eliú no participó en dar más dinero. En diciembre de 2003 ya no lo vi”, recordó.