A principios de la actual administración municipal, las calles de la capital llegaron a acumular hasta unas 10 mil toneladas de desechos, en la que ya es conocida como “la crisis de la basura”.
La falta de camiones recolectores, debido a pugnas internas entre concejales ortodoxos y moderados de la administración anterior, desembocó en una incapacidad operativa para desalojar centenares de toneladas de basura de las calles cuando Menjívar asumió.
El ex alcalde Carlos Rivas Zamora acusó a los ortodoxos de bloquear la compra de camiones en su administración, y estos señalaron que los renovadores sabotearon el tren de aseo antes de irse.
El nuevo concejo tampoco actuó con celeridad: decretó emergencia el 16 de mayo, pero fue hasta 10 días después que reaccionó a la crisis, cuando la ciudad estaba inundada de desechos.
Con la resaca de la pugna electoral por la alcaldía capitalina aún fresca, el partido ARENA aprovechó la ocasión para bautizar a la nueva administración. “Se le conoce como la alcaldesa de la basura”, dice Guillermo Gallegos, jefe de la fracción legislativa del partido de Gobierno.
El diputado arenero adelantó que su partido seguirá insistiendo en llamar a Menjívar a la Asamblea para que aclare la compra de 20 camiones para el tren de aseo.
Pero los problemas relacionados con la basura aún no están saldados, aunque la administración alega que han sido ya superados.
Hasta la fecha, no han entrado en funcionamiento los camiones chinos comprados y la comuna se encuentra en franca disputa con la empresa MIDES por la instalación de una planta de transferencia de la basura.
La alcaldía se opone a que la empresa construya la planta cerca del relleno sanitario de Nejapa porque alega que el contrato establece que tiene que ser un punto equidistante del lugar.