El ahora ex jefe de la oficina subregional de la Fiscalía en Usulután José David Amaya Ábrego reconoció haber mantenido una relación profesional con el diputado Roberto Silva.
Amaya manifestó haber prestado sus servicios como notario en varias autorizaciones de contratos celebrados por el legislador y otras personas. Y afirma sentirse tranquilo.
A usted se lo vincula al diputado Roberto Silva.
Soy de Jiquilisco, él también. Nos hemos criado ahí, jugando pelota. La única relación con él es como profesional. Le presté mis servicios de notario.
¿No es ilegal ejercer el notariado siendo jefe fiscal?
La ley orgánica de la FGR no me impide desempeñar mis servicios como notario.
¿Cuántas veces y qué tipos de servicios prestó usted como notario al diputado Silva?
Cuántas, no recuerdo en este momento. Tengo cuatro libros de autorizaciones. Los servicios que brindé eran autorizaciones de contratos que él contraía con otras personas. Como notario, no estoy obligado a saber si eran irregulares o no, o la forma cómo esta persona los había obtenido.
El fiscal general ha dicho que le perdió confianza.
Lamento que no se me haya dado una oportunidad ni se me haya oído. Además de afectar mi situación familiar, me siento desprotegido. Ahora me tocará viajar hasta el puerto de La Libertad.
¿Usted se considera amigo del diputado Silva?
Sí, yo lo conozco desde pequeño y nos hemos criado juntos. Pero las cosas que dicen que él ha hecho de forma irregular a mí no me constan. Hay una investigación que determinará la responsabilidad de él o no en este caso.