La Fiscalía General de la República no prevé por el momento proceso penal contra su ex jefe fiscal José David Amaya Ábrego y el fiscal Óscar Zelaya, quien también era investigado por su presunta relación con el diputado Roberto Silva y quien renunció esta semana.
La razón es que, según el fiscal general, Félix Safie, no se ha probado hasta el momento ninguna acción delictiva de parte de ambos sospechosos vinculados al diputado Silva.
En todo caso, si se llegara a comprobar algún ilícito penal, se procederá, dijo Safie. “Si ya hicimos lo más, ¿por qué no vamos a hacer lo menos?”, se preguntó el fiscal, al referirse al proceso que se ha abierto contra uno de los funcionarios del primer órgano del Estado, el diputado suplente del PCN Roberto Silva, y a la situación de Amaya Ábrego.
Cinco días para el fiscal
Safie dijo que se ha concedido a Amaya Ábrego un permiso de cinco días para que haga su traslado con el grupo familiar hacia La Libertad, donde se ubica su nuevo centro de trabajo.
También expresó que el ex jefe fiscal le ha expresado a través de un escrito que está dispuesto a colaborar con las investigaciones, porque se siente limpio tras los señalamientos hechos en su contra por sus investigadores.
Por otra parte, Amaya Ábrego enfrenta una denuncia por la supuesta negativa de recibir en su ex sede fiscal una solicitud de investigar un caso de tráfico ilegal de personas.
La denuncia fue puesta en la Unidad de Auditoría Fiscal, en San Salvador, en septiembre pasado.
En otras tres denuncias en su contra, la FGR lo ha exonerado de cargos, dijo una fuente fiscal.