No hay credibilidad. Esa ha sido una premisa con la cual la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES) ha criticado, en reiteradas ocasiones, la administración de justicia en El Salvador.
La fundación ha insistido en tópicos como la poca independencia judicial de los tribunales, la necesidad de diseñar un método de selección y evaluación de jueces, y la lentitud en los procedimientos, entre otros. Las aseveraciones se basan en un estudio sobre las instituciones democráticas en el país, culminado por FUSADES a principios de año.
“Debemos señalar que la pronta y cumplida justicia aún se encuentra en deuda en nuestro país, provocando así una inseguridad jurídica y ciudadana”, dijo Antonio Cabrales, presidente de la institución, en febrero pasado, al momento de presentar el estudio, elaborado por una universidad española.