El publicista Herman Bruch, impulsor hace dos años de una campaña publicitaria que advertía no viajar a Guatemala por los asaltos en sus carreteras, dijo ayer que el involucramiento de policías guatemaltecos en la muerte de los tres diputados salvadoreños solo confirma el profundo involucramiento de estructuras de la Policía Nacional Civil de esa nación en innumerables asaltos a connacionales y en el crimen organizado en general: “Que estaba involucrada la Policía siempre lo supimos, por eso nuestra campaña era fuerte y dura para que el Gobierno de Guatemala hiciera algo al respecto”.
La campaña, que se impulsó a través de denuncias por los medios de comunicación y la colocación de vallas a la orilla de la carretera hacia Guatemala, instaba a no visitar la nación vecina por los constantes asaltos.
Numerosas personas relataron sus testimonios sobre los asaltos que en la mayoría tenían el mismo patrón: hombres armados con fusiles de asalto AK-47 o M-16 que secuestraban a los viajeros y los introducían a lugares desolados, donde los despojaban de sus pertenencias. Pero Bruch considera que los policías que atacaron a los diputados de ARENA y a su motorista ya iban posiblemente “tras otra cosa”.
La campaña, recordó Bruch, logró una considerable presión a tal grado que los presidentes de Guatemala, Óscar Berger, y de El Salvador, Antonio Saca, se comprometieron a luchar contra la ola de asaltos con la creación de una fuerza policial multinacional.
La fuerza conjunta, integrada por agentes salvadoreños y guatemaltecos, comenzó a funcionar el 18 de marzo de 2005, pero según el publicista, los asaltos no disminuyeron: “Nunca tuvimos duda de que la cantidad de asaltos seguían iguales y que la Policía estaba detrás porque el ‘modus operandi’ era el mismo”.
Pero aseguró Bruch que difícilmente se reactivará la campaña de las vallas porque muchos de los que la impulsaron consideran que se enfrentan al crimen organizado y no a simples “bandoleros de camino real”.