El ministro de Gobernación de Guatemala, Carlos Vielmann, anunció ayer la captura de 24 custodios del penal El Boquerón, entre ellos el director y el alcaide, bajo la sospecha de haber participado en la muerte de los cuatro policías acusados de asesinar a diputados salvadoreños del PARLACEN.
Con las detenciones, el ministro descartó que comandos armados hayan penetrado al penal para ejecutar a los cuatro agentes, como lo sostuvo en el director de la PNC de El Salvador, Rodrigo Ávila.
Vielmann sostiene que hay indicios de que fueron grupos internos los que cometieron el múltiple crimen. Informó que se decomisó las armas al personal y fueron entregadas a los fiscales para análisis de balística.
Explicó que fueron abiertas siete puertas antes de llegar hasta donde se encontraban los policías y por ello es que personas del interior, ya sea los reos por su cuenta propia o con la colaboración de custodios, habrían participado en los hechos.
“Reclusos de dicho centro procedieron a tomar temporalmente de manera violenta el control interno del mismo y surgió la información de la posibilidad de que estos le hubiesen causado la muerte a las personas”, dijo el ministro.
Entre los detenidos figuran el director del recinto, Manuel Antonio Recinos, y el alcaide, Vladimiro López, quienes también tendrán que rendir su testimonio ante el juzgado del poblado de Cuilapa, en el departamento de Santa Rosa. López estuvo en poder de los pandilleros que tomaron control del penal hasta ayer por la mañana.
Reportó que entre las armas se encontró una pistola calibre .40 en la sección de los custodios, pero que no está asignada oficialmente a la seguridad de la penitenciaría. Detalló que los carceleros tienen bajo su responsabilidad AK-47 como las que se habrían utilizado para la ejecución de los policías.
Estaban seguros
A pesar de la matanza, Vielmann insistió en que los policías involucrados en el crimen de los parlamentarios fueron enviados a ese penal debido a que existían las garantías necesarias.