Los cuatro policías procesados por el asesinato de los diputados salvadoreños y su motorista fueron trasladados a un penal de máxima seguridad, a pesar de que el tribunal que los procesa –el Tribunal Noveno de lo Penal de Primera Instancia, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente— había ordenado que se mantuvieran en un reclusorio capitalino.
“No. Nosotros no teníamos conocimiento del traslado. Se ordeno que fueran trasladados a un centro penal de la capital”, dijo, desde la tercera planta del edificio de los tribunales, en la zona 10, la quinta oficial de ese tribunal.
El juez del caso, Nery Medina, no brindó declaraciones y, por el asesinato de los procesados, impuso una reserva al caso aun cuando este vaya al archivo.
Amanda Leticia Salazar Rodríguez, la abogada que defendía a tres de los cuatro policías implicados en los asesinatos, dijo que el pasado viernes advirtió del riesgo que corrían los procesados. “Presentamos una solicitud, pero obviamente no hicieron nada porque el sábado pasaron en esa cárcel.”
El memorial (escrito) fue presentado, sostiene la abogada, a las 11 de la mañana del 23 de febrero. El tribunal, sin embargo, asegura que no ha recibido la solicitud. La quinta oficial explicó que los documentos son presentados en el Centro Administrativo de Gestión Penal. “Materialmente no lo tenemos, podría ser recibido hoy, y por la tarde se pasará al juez para que resuelva.”
La resolución ya no tendrá sentido. El domingo por la tarde, los cuatro policías de la División de Investigaciones Criminológicas de la PNC de Guatemala fueron ejecutados al interior del penal.