Migración busca ilegales en secta

El pastor Vinicio Rosales acusó a las autoridades salvadoreñas de estar montando una campaña en contra de su ministerio.

Marcos Salguero
judicial@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 3/26/2007

Patrullas Migratorias llegaron ayer a la sede de la secta Ministerio Creciendo en Gracia en busca de extranjeros que presuntamente permanecían ilegalmente en el país.

La misión era registrar la documentación de los asistentes para determinar su nacionalidad y estatus migratorio.

Las autoridades pretendían, además, llegar en el momento en que los feligreses escuchaban el mensaje en pantalla gigante de su líder puertorriqueño José Luis de Jesús Miranda.

A las 10 de la mañana, las autoridades llegaron al local de la secta situado sobre la 21.ª avenida norte, pero encontraron a pocos asistentes.

El subjefe de operaciones de Patrullas Migratorias, Rolando Morán, explicó a los pocos asistentes la intención del operativo.

Poco a poco fueron llegando los miembros de la iglesia y a cada uno les fueron revisando sus documentos de identidad.

Los ánimos se calentaron cuando llegó el pastor Vinicio Rosales y ordenó a los miembros de la prensa abandonar el local y pidió explicación al delegado de Migración.

Rosales consideró que la acción de las autoridades migratorias forma parte de una campaña de desprestigio en contra de su ministerio. Catalogó la revisión de documentos como una “persecución política”.

Sin embargo, Morán descartó que se tratara de una orden dirigida contra el la iglesia Creciendo en Gracia. Apuntó que fue un procedimiento normal que se realiza en todo el territorio para verificar la legalidad de los extranjeros.

Según Morán, algunos extranjeros ingresan al país como turistas y luego desarrollan otras actividades de forma ilegal.

Al final del registro de documentos, no se encontró ningún extranjero dentro de la iglesia intervenida y ellos se encerraron en oración.

El arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, celebró la decisión de las autoridades de investigar a esta secta. “Me parece muy lógico porque no se trata solo de algo religioso, sino que incluso es algo inhumano el planteamiento de esta secta”, dijo el prelado.

Este grupo promueve entre sus seguidores que se tatúen en sus cuerpos la cifra 666, un símbolo con connotación anticristiana.

foto de la prensa/félix amaya
Visita pendiente
Las autoridades migratorias podrián negar la entrada al país del lider José Luis de Jesús Miranda previsita para el próximo mes de agosto.