De los nuevos jueces especiales electos ayer por la Corte Suprema hay dos que reprobaron el examen de conocimiento en el Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ).
Se trata de Roger Rufino Paz Rivas, un asesor del procurador general, y la jueza Gloria de la Paz Lizama de Funes, titular del Juzgado Octavo de Instrucción de San Salvador. Ambos no superaron la nota de 6 requerida (ver recuadro arriba).
La Corte nombró a Lizama como magistrada de la única cámara especial y a Paz Rivas, como juez del tribunal especial de sentencia de la capital.
“Para la Corte Suprema de Justicia, el examen era ilustrativo, pero evaluamos el conocimiento general, la experiencia, la práctica, los buenos resultados que algunos dan, la conducta frente a los casos difíciles, y en conjunto varios de ellos superaron la dificultad de no haber obtenido una buena calificación. El examen teórico del CNJ fue bastante limitado”, justificó el magistrado Ulices del Dios Guzmán.
El antecedente
Al hablar sobre el perfil de los nuevos jueces, Efraín Campos, del CNJ, esbozó a principios de febrero que estos debían de tener dominio total de la ley, la doctrina y la jurisprudencia, por eso se les sometió a una prueba de conocimiento el 13 de marzo.
El examen incluía lo referente al Derecho Penal, Derecho Constitucional y crimen organizado, además de otros conocimientos.
En su oportunidad, la jueza Lizama señaló que la prueba no era un aspecto relevante, si se tomaban en cuenta sus 30 años de experiencia en la carrera judicial.