Los partidos políticos salvadoreños reconocieron ayer la falta de credibilidad que enfrentan ante el electorado, pero la mayor parte de políticos consultados echaron la culpa de eso a sus contrincantes y no asumieron su parte.
Según arroja el estudio “Cultura política de la democracia en El Salvador 2006”, la confianza de la población en los partidos políticos bajó del 39.9% en 2004 al 35.1% en 2006.
La consulta es parte del Proyecto del Barómetro de las Américas de la Universidad de Vanderbilt, aclaró Miguel Cruz, director del Instituto Universitario de Opinión Pública de la UCA (IUDOP), una de las entidades encargadas de la encuesta.
El jefe de bancada de ARENA, Guillermo Gallegos, dice que habrá que analizar el método utilizado para realizar el estudio porque su resultado “contrasta con el porcentaje de votación que se está logrando en las últimas elecciones, donde ha subido el número de gente que va votar”.
Salvador Cardoza, diputado del Partido Demócrata Cristiano, dijo que la polarización permanente entre ARENA y el FMLN es lo que genera apatía entre la población y que ello afecta al resto de institutos políticos.
Zoila Quijada, legisladora del FMLN, dijo que el problema radica en que la población no encuentra en los partidos la solución a sus problemas, aunque achacó esa responsabilidad a los gobiernos. En este caso, afirmó, el gobierno es el principal responsable de solucionar estos problemas, “pero la repercusión cae en todos los institutos políticos y los políticos”.
Por su parte, Mario Ponce, del PCN, dijo que el estudio “está arrojando una realidad y que es necesario un análisis” de los partidos sobre el tema.
El diputado de CD Óscar Kattán reconoce que la poca credibilidad de la población hacia los partidos políticos está ligada con el debate que estos realizan de los problemas.
“La población, a través de los medios, se entera de las discusiones sin sentido”, sostuvo.