Las autoridades de salud del área centroamericana y República Dominicana inauguraron ayer la XXIII Reunión del Sector Salud de la región, un evento además apadrinado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El caso nicaragüense, por la devastación que causó el huracán Félix en la zona nororiental de ese país, tomó protagonismo en el discurso de inauguración que brindó el presidente de la República, Antonio Saca.
“Hemos estado muy pendientes de lo que sucede en Nicaragua, y hemos enviado desde este fin de semana ayuda a ese país, a través de nuestra Fuerza Aérea”, dijo el mandatario, quien también explicó que ha mantenido una “comunicación constante” con el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.
El cáncer en la región, el agua y su saneamiento, la política de medicamento, la formulación de una agenda de salud para la región, una respuesta ante una posible pandemia de influenza y los recursos humanos para la salud son los principales temas que se abordarán en este encuentro, que aún no tiene un representante de parte de Nicaragua, pues todos los esfuerzos del sector salud en ese país aún están pendientes de solucionar la emergencia.
La reunión inició ayer y finalizará el próximo miércoles, en jornadas de trabajo y ponencias de autoridades de salud y de otras instituciones privadas del área.
Política integrada
Mirta Roses Periago, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), actuará como secretaria técnica de la reunión, en la que se pretende “trabajar integralmente para tener más efectividad que cuando se hace de forma aislada”, explicó Guillermo Maza, ministro de Salud de El Salvador.
Esta idea fue secundada por Aníbal Funes, viceministro de Salud de Honduras, quien cree que “los problemas en Centroamérica son iguales para todos; por ello, debemos trabajar en la búsqueda de criterios similares”.
Honduras y El Salvador mantienen alarmas generales debido al aumento de casos de dengue, a partir de promedios mensuales.