Lo hecho hasta ahora está lejos de ser suficiente para detener los principales efectos del cambio climático. No basta. Es el mensaje que Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, lanzó en la conferencia de alto nivel sobre el cambio climático celebrada ayer con líderes mundiales.
La conferencia auspiciada por Naciones Unidas dejó una conclusión mayoritaria: los países desarrollados deben pagar por el daño causado al planeta y financiar con ello las inversiones en energías renovables de los menos pudientes.
El Protocolo de Kioto, ratificado por El Salvador hace nueve años, ha sido el mecanismo que, hasta ahora, ha permitido al mundo desarrollado financiar la reducción de emisiones de gases invernadero.
Pero Ban Ki-moon dijo ayer lo que muchos críticos del mecanismo dijeron en la última década: No es suficiente. “El mecanismo de financiamiento adoptado en Kioto será importante, pero es necesario mejorarlo substancialmente”, advierte.
La conferencia de ayer en Nueva York, de la que no se desprendió ninguna declaración adoptada por los líderes presentes, fue apenas la preparatoria para la convención mundial sobre cambio climático que se celebrará en Bali (Indonesia) a finales de año, donde ocurrirán las negociaciones políticas importantes en torno a las responsabilidades y disposiciones de las naciones más fuertes sobre el tema.
“En Bali se volverá a oír sobre las negativas de Estados Unidos, pero también sobre las potencias emergentes, como China y la India, y sobre cómo estos países pasan de ser objeto de financiamiento a posibles financistas”, dijo un diplomático mexicano.