La Asamblea Legislativa aprobó ayer con 50 votos la ley del Sistema Nacional de Salud, donde se garantiza que el servicio estatal de salud es público; sin embargo, el Gobierno podrá disponer de servicios privados “de forma excepcional y limitándolos en el tiempo” pero sin sustituir, bajo ninguna circunstancia, al Estado.
La normativa, avalada con los votos de ARENA, PCN, PDC y CD, fue aprobada tras nueve horas de debate —iniciadas e interrumpidas el pasado jueves y continuadas ayer—. El FMLN, que votó en contra, se retiró del Salón Azul cuando se sometía a consideración artículo por artículo.
La norma, desde su llegada a la Asamblea Legislativa, el pasado 20 de junio de 2006, siempre fue vista por el FMLN como la “privatización del sistema de salud”, porque establecía en su artículo 18 que el modelo de provisión del Sistema Nacional de Salud (SNS) sería “mixto y regulado, y en él se articularán todos los prestadores de servicios de salud, bajo la rectoría del ministerio”.
Además, el fantasma de la privatización rondaba en los efemelenistas al leer el artículo 2 del proyecto de ley, donde se establecía que entre los colaboradores del SNS estaban “los prestadores privados de salud y organizaciones no gubernamentales con fines de lucro o sin ellos”.
Sin embargo, la normativa aprobada ayer por los diputados eliminó la palabra “mixto y regulado” y sacó como colaboradores del SNS a “los prestadores privados de salud y organizaciones no gubernamentales con fines de lucro o sin ellos”.
El FMLN no está satisfecho con la ley votada y denuncia que la privatización de la salud está ahora “maquillada” en el texto. La diputada Lourdes Palacios justificó su posición porque se deja abierta la contratación de servicios independientes, aunque sea “de forma excepcional y limitándolos en el tiempo”.
“Es el mismo proyecto privatizador. Lo que ha cambiado es la redacción”, denunció Palacios al asegurar que la salud “es un bien público y por ello los hospitales deben de estar totalmente equipados, con calidad en la atención y cobertura” para no requerir de los servicios independientes.
ARENA rechazó los argumentos del FMLN y reiteró que con la norma aprobada ya no ronda el fantasma de la privatización, convertida en cadáver. Su diputado Enrique Valdés aseguró: “Estamos garantizando que el sistema es eminentemente público y estamos impidiendo cualquier proceso de privatización. La relación con independientes deberá ser excepcional”.
La normativa, que deberá ser enviada al Ejecutivo para su sanción, “también privilegia la atención primaria con enfoque preventivo”, reconoció Valdés al refutar categóricamente los señalamientos de la izquierda.
El presidente de la República, Antonio Saca, rechazó ayer que la norma tenga componente privatizador: “No existe la privatización de la salud. Esos son fantasmas de activistas políticos”. El ministro de Salud, Guillermo Maza, comentó: “Yo reviso, analizo y no entiendo qué es lo malo”.