La aprobación de la ley del Sistema Nacional de Salud de El Salvador, que contó con 50 votos a favor, fue antecedida por un intenso debate político en la Asamblea Legislativa, que se desarrolló durante dos días y en medio de conatos de violencia por parte de diputados y simpatizantes del FMLN.
“Le hemos hecho adecuaciones para que no quede ni sombra de duda de que aquí no va a haber privatización”, dijo la diputada María Julia Castillo, del PCN.
El tema de la privatización fue la comidilla central de los parlamentarios de todas las tendencias políticas.
“Sí habrá” y “no habrá” privatización fueron argumentos defendidos por los políticos de izquierda y derecha.
“¿Cómo se garantiza la gratuidad de la salud? Eso no está resuelto en la ley”, argumentaba Yohalmo Cabrera, del FMLN, tras sostener que la ley está “maquillada” para que no se pueda ver que el sistema de salud pasa a manos del sector privado.
“Quiero aclarar a la nación que ni el Gobierno de la República ni nuestro partido ni la fracción de ARENA estamos por privatizar la salud”, respondió el diputado Norman Quijano, del partido ARENA.
Este partido defendió que la ley fue debatida y consultada a todos los sectores involucrados en el tema de salud.
“Nosotros nos oponemos radicalmente a la privatización de la salud pública... estamos votando por un pasito tímido en la dirección correcta de ordenar el sistema público de salud”, sostuvo Héctor Dada, de Cambio Democrático (CD), que a diferencia del FMLN votó por la nueva ley.
Durante horas, los diputados debatieron sobre esos y otros temas relacionados con el tema de la salud que para los parlamentarios de izquierda únicamente traerán “problemas” a la población.
Luego de las siete horas de acusaciones y contraacusaciones, solo en el día de ayer, la ley fue sometida a votación y aprobada.