El martes fue en desarrollo humano, y ayer, en desarrollo educativo. El resultado, el mismo: El Salvador retrocede en las clasificaciones de ámbito mundial.
En el presentado ayer, el país cayó ocho posiciones en el llamado índice de desarrollo educativo (EDI, por sus siglas en inglés), que elabora la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
En concreto, y de entre 129 analizados, se bajó de la casilla 87 a la 95, según señala el Informe de Seguimiento a la Educación para Todos en el Mundo 2008, lanzado a escala mundial en Nueva York, Nueva Delhi y Santiago de Chile.
La UNESCO elabora este informe anual para evaluar el rendimiento a mitad del camino desde la adopción del Marco de Acción de Dakar para cumplir los objetivos de Educación para Todos (EPT) para 2015.
El nivel de desarrollo educativo del país se conoce dos días después de que el índice de desarrollo humano elaborado por el PNUD también diera cuenta de un retroceso en materia de progreso.
El informe señala que solo 51 países “lograron o están a punto de lograr” los cuatro objetivos más cuantificables: universalización de la primaria, tasa de alfabetización de adultos, brecha de género y la permanencia hasta el quinto grado.
Entre esos alumnos destacados aparece en primer lugar Noruega, y en el grupo solo hay cuatro países latinoamericanos, con Cuba como el mejor ubicado.
En un nivel intermedio están 53 naciones, entre ellas El Salvador. En el grupo se encuentran las demás naciones de Latinoamérica. Los indicadores del país solo superan a los que presentan Nicaragua, Guatemala y Honduras.
Para este grupo, la UNESCO reconoce que hay avances en cuanto a la alta escolarización y en paridad de género, pero reprocha que aún hay bajos niveles de alfabetización de adultos y escasa calidad educativa, lo que, si no cambia, puede frustrar Educación para Todos.
Rezago
El Salvador no solo retrocedió en el EDI por país. También lo hizo en dos de los cuatro criterios evaluados por UNESCO, basados en parámetros del año escolar finalizado hasta 2005, cuando ya había sido lanzado el Plan 2021.
El país no avanzó en el criterio de alfabetización de adultos, en el que Honduras está levemente mejor. La caída más estrepitosa se marcó en la tasa de permanencia hasta quinto grado, pues se retrocedieron 10 posiciones. El país progresó en el indicador de acceso a primaria, pero se estancó en el de equidad de género, al no superar la posición 56.
Sin entrar a valorar el informe, la ministra de Educación, Darlyn Meza, habla de estar cerca de la universalización de la primaria, con tasas que superan el 90%, pero acepta falta de inversión para mantener a los niños en la escuela hasta el último nivel de básica: “Tenemos el 75% de tasa éxito en quinto grado. Estamos caminando, pero no tenemos inversión que rebase el solo hecho de ir a la escuela; la permanencia tiene un costo millonario y eso se vincula directamente con la calidad”.
Juan Valiente, del Centro Alfa, entidad representante del PREAL, fue tajante: “Los programas del Plan 2021 están bien diseñados, pero no los hacemos crecer al ritmo necesario”. No desestima los avances, pero reitera que el ritmo es lento, “y lo que es peor, el ritmo de crecimiento de otros países es más acelerado”, lo que amplía la brecha salvadoreña.
UNESCO alerta sobre el peligro de no alcanzar el progreso que se apalabró para 2015 al descender en puestos de desarrollo.