Naciones Unidas dedica una parte de su informe al análisis del gasto social en educación de los países. UNESCO ubica 24 naciones que invierten el 3% del PIB o menos en educación. Aquí comparten espacio El Salvador, República Dominicana, Perú, Uruguay y Guatemala junto con países como Camerún, Líbano, Camboya, Chad e Indonesia.
No obstante, algunos como Perú, Uruguay y República Dominicana aparecen con una mejor posición en el ranking del EDI.
Juan Valiente, del Centro Alfa, ve en la asignación de más recursos la clave para despuntar como país en estos indicadores.
“El meollo del problema es el tema de la inversión. No hay suficientes recursos para que esos programas educativos tengan el impacto esperado. Es un tema de prioridades”, dijo. A su juicio, El Salvador necesitaría, por lo menos, alrededor de $200 millones al año de incremento en el rubro.
Las conclusiones sobre una mayor asignación de recursos han sido punto en común de evaluaciones de entidades como FUSADES y PREAL durante el año.
Y la UNESCO no es la excepción. Una de las conclusiones del informe de seguimiento de 2008 descansa en la petición de mayor inversión en los países. “A medida que las economías crecen, se espera que una mayor proporción del PIB se destine a educación”, reza el estudio.
Aún con los $32 millones adicionales del fideicomiso que para 2007 recibió la cartera de Educación, la inversión respecto del PIB no llegará al 3%. En general, UNESCO ubica la meta como “distante”, pese a los progresos reportados en ciertas áreas.