Las opiniones y propuestas del candidato presidencial del FMLN, Mauricio Funes, tendrán que pasar por el colador del consenso partidario durante la campaña.
Tres dirigentes del partido coincidieron, al ser consultados, en que el comando nacional de campaña —dirigido por el coordinador del FMLN, Medardo González— será el que dé las líneas generales en todo lo relacionado al proselitismo, aunque aceptan que el candidato tiene la potestad para manejar su agenda.
El sábado pasado, de hecho, Funes no asistió al evento en el cual la comisión política del Frente puso la primera piedra de la construcción de los tanques de almacenamiento de la compañía Alba Petróleos y ENEPASA, a pesar de que estaba pautada su llegada al lugar.
En el comando de campaña están, además de González, Salvador Sánchez Cerén, candidato a la vicepresidencia; José Luis Merino, hombre fuerte en el partido; Roberto Lorenzana, secretario de la Asamblea Legislativa; Norma Guevara, concejal de San Salvador; y el mismo Funes. Completan el equipo Sigfrido Reyes, vocero del partido, Blanca Flor Bonilla y Hugo Martínez.
Marta Lilian Coto, quien dirige la secretaría de la mujer e integra la comisión política del FMLN, manifestó que las decisiones en el comando nacional de campaña deben tomarse por consenso, porque sino no pueden realizar las actividades, lo que implica que ninguno de sus integrantes está por sobre el resto.
“Lo que hace (el comando) es decidir en base al contexto, a las encuestas que manejamos, a la coyuntura y al análisis en detalle”, argumentó Hugo Martínez.
Una fuente municipal del FMLN en la capital coincidió en que es el comando nacional el que tiene la última palabra.
Funes defiende relación
El candidato presidencial asegura que el equipo de campaña es un grupo que trabaja en forma coordinada, pues, según él, en el Frente no “hay caudillismos”.
Funes argumenta que no es “un dictador” y que el consenso debe ser una “práctica común” en un partido democrático. Lorenzana, gerente de la campaña de Funes, aseguró que “la última palabra la tiene Mauricio”.
Además de Lorenzana, el efemelenista Manuel Melgar también participa en el comando particular de Funes y en el equipo nacional partidario. Ni Francis Hasbún, principal asesor del candidato, ni Alex Segovia, su consejero económico, forman parte de la estructura partidaria donde se toman las últimas decisiones. El equipo de Funes lo complementan David Rivas, como jefe de prensa, más un jefe de seguridad.
Funes dice que este es su equipo y que con ellos elabora las apuestas y estrategias de su candidatura. Aclara, además, que Hasbún es su “asesor político”.
Al decir que así funcionan otros partidos, Lorenzana matiza el hecho de que dos de los hombres de confianza de Funes no forman parte del comando de campaña nacional.
Otro de los argumentos de Lorenzana, y que es compartido por el candidato, es que dicho comando también deberá pilotar las elecciones de diputados y concejos municipales.
Además, dos fuentes del FMLN coincidieron en que, dentro del comando nacional, la campaña presidencial tiene igual peso que la legislativa y la municipal.