La OCDE presentó un programa de trabajo para aportar en un par de años respuestas a los riesgos que para la soberanía y la igualdad ante los impuestos plantean las prácticas de la llamada “optimización fiscal” de las multinacionales.

Las prácticas de grandes empresas, como Google o Starbucks, han puesto de relieve este recurso a las posibilidades de pagar menos impuestos mediante la opción de hacerlo en los países con tipos más reducidos.

Se trata de “elaborar rápidamente un plan de acción global” cuyo principal objetivo es dotar a los países de instrumentos nacionales e internacionales para “hacer coincidir mejor los derechos de imposición con la actividad económica real”, señaló la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En un informe encargado el año pasado por el G20 (países desarrollados y emergentes), que se presenta en la reunión que se celebra el jueves y el viernes en Moscú, la OCDE constata un fenómeno creciente de “erosión de la base impositiva” que supone “riesgos reales que amenazan los ingresos, la soberanía y la equidad fiscal” .