En la cena de la FUNDACIÓN GLORIA DE KRIETE, escuchando sobre los proyectos que las 10 ONG (de entre las más de 200 que han participado en los últimos tres años) que optaban a los premios de $100, $75 y $50 mil, me vino a la mente la frase de un gran santo de nuestra época: “¡Soñad y os quedaréis cortos!” Con estas palabras de San Josemaría Escrivá de Balaguer, hombres, mujeres y jóvenes alrededor del mundo se han inspirado para realizar grandes proyectos en bien de sus comunidades, entusiasmados en soñar sueños grandes con corazón generoso, sirviendo a los demás, como lo hiciera la madre de la familia, hijos y hermanos de Celina y Roberto Kriete, doña Glorita.
Cuando San Josemaría escribió esta frase enraizada en la profunda verdad de que somos hijos de Dios Padre, y por lo tanto, hermanos de los más necesitados, nos abrió la puerta para reconocer nuestra más profunda realidad: la dignidad de llamar Papa a Dios, que nos amó primero y nos eligió como cristianos para iluminar con la luminaria de la fe y del amor todas las circunstancias de nuestra vida. Saberse cristianos, hijos de Dios y hermanos de Jesucristo, es el fundamento de una personalidad libre, responsable y proactiva.
Por sus dos mil años de existencia, la Iglesia Católica tiene una mirada de esperanza confiada hacia el futuro. Como experta en humanidad, la Iglesia recuerda a cada hombre y a cada mujer cómo vivir su vida en la dimensión del sentido auténtico, en plenitud con su dignidad de hijo e hija de Dios, “aprendiendo a no contentarse consigo mismo y saliendo al encuentro del otro en una red de relaciones cada vez más auténticamente humanas”. Con esta preocupación, esta semana nos vino recordar los fundamentos de la doctrina social el profesor y rector magnífico de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma, monseñor Mariano Fazio, invitado por la CONFERENCIA EPISCOPAL, para compartir en varios eventos organizados para profesionales, empresarios, padres de familia, políticos, jóvenes y ciudadanos, ayudándonos a comprender mejor al ser humano, valorando de modo especial la relación entre libertad y responsabilidad, tomando conciencia de la relación de cada uno con Dios, consigo mismo y con los demás.
Fue refrescante escuchar sobre valores éticos universales aplicables a la política, la profesión y los negocios, con la idea de construir capital social, sin el cual no puede haber desarrollo sostenible y verdadero progreso. De allí que se llevaran a cabo dos desayunos con el tema “La ética política en una sociedad democrática”, uno por FUNDACIÓN LIDERA y otro organizado por FUSADES, junto al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD y UNDEF, bajo la luz del proyecto “Fortaleciendo el Diálogo y las Instituciones Democráticas en El Salvador”, ya que “dentro de los principales objetivos que se persiguen se encuentra el de fomentar la ética y la transparencia en la sociedad salvadoreña para incrementar los niveles de eficiencia y eficacia en las instituciones”.
Soñemos con erradicar la peor de las miserias, aquella en la cual el hombre siente y vive solo para las necesidades de su cuerpo, pues le impide la manifestación del espíritu, deja infrautilizadas a las personas y no les permite mejorarse. En necesario medir la pobreza no solo por la renta per cápita, o el salario mínimo, sino luchando contra la peor calamidad: la de no tener una cultura de valores de excelencia. La máxima fuente de riqueza es una inteligencia creativa y una voluntad fuerte, capaz de realizar proyectos y organizar humanamente su entorno. La mayor riqueza es el espíritu humano. ¡Eduquemos en valores hechos vida (virtudes)!