Hay que darle gracias al PCN porque, aunque muy tarde, ha obligado a los medios a tener en la agenda el tema portuario. Allí están 4 puertos, dos aéreos y dos marítimos, y parece que a pocos les ha importado su máximo aprovechamiento. Los cuatro conforman una infraestructura de un patrimonio nacional millonario (al menos US$360 millones). Los cuatro permiten conectarnos al mundo para aprovechar las tendencias del comercio mundial; permiten acercar productos y servicios a los consumidores.
En el tema portuario diversas instituciones tienen responsabilidades. El Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través del Viceministerio de Transporte, formal y legalmente tiene la principal atribución. De allí debe surgir el lineamiento de políticas y estrategias para aprovechar e impulsar el desarrollo del transporte aéreo, marítimo y terrestre.
El Ministerio de Economía (MINEC) también tiene responsabilidad en el tema porque el sistema de transporte afecta el desarrollo económico, lo facilita o lo encarece y esto es determinante en el costo de la mercadería. El Ministerio de Defensa, especialmente la Fuerza Naval, indiscutiblemente tiene responsabilidades por ser la instancia que vela por la seguridad nacional. Le correspondería a estas tres carteras de Estado, MOP, MINEC y Defensa, con las primeras que deben definir el marco estratégico para el financiamiento, la construcción y administración de la infraestructura marítima portuaria.
Pero... en ningún Plan de Gobierno de los últimos 3 períodos se encuentra planteamiento alguno que integre el transporte, las oportunidades de desarrollo productivo y la defensa y seguridad nacional. Esto debe tenerse presente porque no hay política ni plan estratégico de desarrollo para el desarrollo del transporte, en ninguna modalidad. Lo destaco porque CEPA, la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma, es eso, una comisión ejecutiva, una comisión que ejecuta o aplica, se supone, el planteamiento de política y la estrategia nacional en lo que concierte a puertos, marítimo y aéreo, y ferrocarril. Pero ¿hay planteamiento estratégico integrador? No. Por esto es tan difícil tomar una decisión sobre opciones de administración si no se aclara el objetivo nacional.
Debe tenerse claro que el país tiene un patrimonio portuario de al menos US$360 millones. Y este patrimonio merece dos reglas: no estamos construyendo un puerto para concesionarlo y tampoco estamos regalando un puerto construido para lucro privado. Y en este patrimonio debe plantearse un objetivo cuantificable y medible: debe ser fuente generadora de inversión y de empleo, especialmente local. Y en las decisiones sobre la administración de este patrimonio nacional, debe tenerse presente la desconfianza justificada de todos por la falta de transparencia en las decisiones sobre el uso y el beneficio de los bienes públicos.
Gracias al PCN podemos discutir el tema, pero la pregunta no se limita a ¿cuáles son las opciones? O ¿por qué concesión maestra? La pregunta fundamental es ¿para qué queremos los puertos, marítimos y aéreos, que tiene el país? ¿Qué beneficio queremos con los puertos? Y ¿a quién queremos y debemos beneficiar con los puertos? Una vez compartida esta visión, procedamos a ilustrar a todos sobre las opciones que el país tiene para la administración de los puertos de nuestro país considerando las experiencias y lo que en el mundo está sucediendo.
En la coyuntura actual, no se pueden quemar etapas que seguramente se han quemado a puerta cerrada en CEPA. Estamos atrasados. Sí. Pero esta decisión no puede ni debe tomarse por simple mayoría de votos.
Y ¿qué significa esto? CEPA debe difundir públicamente TODAS las opciones administrativas que ha evaluado, con todos los supuestos y simulaciones que han fundamentado la decisión de proponer autorización para una concesión maestra. En esta decisión no se puede dejar la impresión o la certeza de cálculos “cargados”. Los números cambian si los supuestos cambian.
En el país, no hay cultura marítimo /portuaria, pero sí, y muy arraigada, cultura de abuso y desconfianza. Todos creen que hay “gato encerrado”. Entonces... hay que discutir, proponer, informar y formar opinión que influya en una decisión fundamentada, responsable y confiable.